divendres, 10 de març del 2017

La hormona que quita el hambre.

En el Centro Médico de la Universidad de Columbia, en Nueva York (E.E.U.U.) ha descubierto una hormona que es capaz de controlar el apetito, concretamente es capaz de activar las neuronas que están relacionadas con la supresión del apetito. Concretamente esta hormona se llama lipocalina 2. Este descubrimiento resulta bastante importante ya que muestra nuevas vías para tratar trastornos metabólicos, tales como la obesidad y la diabetes de tipo 2.


Principalmente podemos encontrar esta hormona en los huesos, a lo largo de la historia reciente de la medicina  se ha demostrado que el hueso es un órgano endocrino, es decir este actúa en procesos tales como como la producción de hormonas que influyen sobre el cerebro, el equilibrio de la glucosa, la función renal o la fertilidad masculina.


Tras los experimentos con ratones se pensaba que la lipocalina 2 era segregada por células grasas y que esta esta provocaba la obesidad, pero se demostró lo contrario estas eran producidas por los osteoblastos de los roedores, tanto en ratones obesos y normales el suministro de esta hormona afectaba al peso y apetito reduciéndolos.

Otro de los muchos hallazgos relevantes fue que la lipocalina 2 atraviesa la barrera hematoencefálica, consiguiendo así que las neuronas MC4R, que se encuentran en el hipotálamo supriman el hambre.

Cabe destacar que estos experimentos han sido realizados en roedores y que aun está por determinar que funcione en humanos para poder desarrollar terapias enfocadas de diferente manera para perder peso. Aun así las primeras pruebas parecen ser esperanzadoras, en pacientes con diabetes de tipo 2 se ha encontrado que a mayor cantidad de la hormona menos peso tiene el paciente. Opino que este descubrimiento es importante para darle un nuevo enfoque a como tratar la obesidad y que hay que seguir trabajando para comprobar la fiabilidad y eficiencia.

Esta noticia esta relacionada con los bloques de lípidos, proteínas y ácidos grasos del libro de 2º de Bachiller de Biología.

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dissabte, 21 de novembre del 2015

El despertar de nuestra sexualidad

El despertar sexual en la pubertad depende de unas señales que nuestro cerebro envía. Esta señal neuronal nace en el hipotálamo y debe llegar hasta los testículos u ovarios, pero hay una moléculas que pueden actuar como semáforos. Si la señal es verde, la pubertad progresa alcanzo su totalidad igual que en un adulto, si por el contrario es roja, la señal se detiene y se produce ausencia de pubertad e hipogonadismo. El hipogonadismo es una enfermedad poco usual, que causa infertilidad, problemas en el crecimiento y alteraciones psicológicas. Puede estar causada por la deficiencia de una señal cerebral, GnRH, cuya ausencia impide el pleno desarrollo sexual.
Un equipo científico, compuesto por especialistas de diversas disciplinas, ha determinado en que cruces se hallan estos semáforos. Estos reguladores son genes alterados que funcionan defectuosamente, además también puede influir la alimentación del individuo.
Según explica Manuel Tena Sempere, una forma frecuente del hipogonadismo congénito, denominado, CHH, es el llamado síndrome de Kallmann. Donde la cascada neuronal se ve interrumpida durante la gestación. Al llegar a la pubertad esta persona no adquiere su total capacidad sexual, lo que le puede producir alteraciones en el crecimiento y problemas psicológicos.
Los científicos han conseguido identificar recientemente algunos de los genes implicados en el síndrome de Kallmann. Peso a esto, aún hay una importante cantidad de CHH cuya causa genética no esta del todo identificada.Con este estudio, los científicos pretenden tanto dar respuestas a enfermedades extremas,como el hipogonadismo, como generar un conocimiento básico del funcionamiento de nuestros órganos sexuales.
Una parte del hipogonadismo no es genética sino que se adquiere por otros factores, como puede ser la obesidad. Este hipogonadismo puede producir problemas de salud, especialmente en los varones, por la falta de testosterona.
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