La reparación cerebral, gracias a la investigación, está mucho más desarrollada y va encontrando nuevas herramientas terapéuticas. El doctor Jesús Devesa está experimentando con cuatro nuevas técnicas que pueden constituir una mejora muy importante.
En primer lugar, hay tres sustancias que muestran propiedades regeneradoras. La hormona del crecimiento es muy segura si se utiliza bien y el tripéptido GPE se ha utilizado en cultivos celulares y en ratas y ha mostrado propiedades regeneradoras extraordinarias. También es importante un derivado del GPE, el cGP, un bioactivo que se administra por vía oral y que en el cerebro ayuda a corregir la inflamación, la sobreactivación de la microglía, la disfunción sináptica y la disminución de los niveles cerebrales de IGF-1.
En segundo lugar, se están estudiando algunos hongos estimulantes de la neurogénesis en adultos. Estos hongos son antitumorales, incrementan la inmunidad y son suplementos nutricionales con funciones a nivel cognitivo.
La terapia genética es otra técnica, pero solo se puede aplicar en casos con defecto genético en un gen identificado. Se puede corregir mediante un virus al que se le eliminan los genes que producen la enfermedad y se le inserta el gen deseado. Cuando el virus modificado entra en el organismo, infecta las células y les introduce el gen sano, que sustituye al mutado.
Finalmente, también se está trabajando con células madre. Aunque de momento estas células no reconstruyen el daño, si que hacen que la zona dañada mejore. Lo que hace falta es un método que permita integrar las células madre en la zona dañada.
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| Células madre |
Estas técnicas son un gran avance ya que perfeccionando los métodos se podrán usar en humanos y reparar así
el daño cerebral adquirido, cosa que puede ser decisiva en personas que se encuentran en coma.
Esta noticia está relacionada con el tema de genética de 2º de Bachiller.
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