dijous, 28 d’octubre de 2010

SE DESVANECE EL PLANETA EXTRASOLAR GEMELO DE LA TIERRA

Esta notícia del periódico El País nos informa sobre un tema de actualidad de astronomía.
Hace un mes, astrónomos de la NASA descubrieron un planeta, con características similares a las terrestres, que giraba alrededor de una estrella roja enana. La distancia de este planeta a la estrella posibilitaría la existencia de agua  y, junto a ella la existencia de vida similiar a la humana.


La estrella alrededor de la cual gira es la Gliese 581 la cual se encuentra a 20 años luz de la Tierra. A esta estrella, que ya lleva mucho tiempo siendo estudiada, se le habían encontrado cuatro planetas cuyas órbitas la volteaban. Pero sus posiciones no les permitían tener características terrestres y la posibilidad de vida ya que su distancia era demasiado grande( como ocurre en el Sistema Solar con planetas como Júpiter) o demasiado cerca, donde el calor hace imposible la vida( mismo caso que Venus). Por tanto, la importancia del descubrimiento de este nuevo planeta residía en que se encontraba en una zona habitable y que su diámetro era tan solo tres veces el de la Tierra.


Los astrónomos estadounidenses habían "intuido" este planeta hace años, junto con otros astrónomos europeos los cuales  han querido analizar el estudio volviendo a las hipótesis de hace seis años y medio.  Uno de ellos asegura que no se puede asegurar ni negar la existencia de este planeta.

Aún así, el estudio de este planeta y de los otros cuatro que giran alrededor de Gliese 581 es muy difícil porque ninguno de ellos es visible. Se conoce su existencia por el tirón gravitacional que ejercen sobre la estrella. Comúnmente, se entiende por tirón gravitacional el fenómeno que produce la variación de velocidad que experimenta un cuerpo simplemente por el hecho de pasar por las cercanías de un planeta; o sea, por efecto de la gravedad. De ahí que todas las sondas traten de aprovechar este impulso, por ejemplo, para aumentar la velocidad y reducir el tiempo del viaje. Pero también se aprovecha ese impulso para lo contrario: frenar la sonda, por ejemplo, al llegar al destino para decelerar y así entrar en órbita. También puede emplearse simplemente para cambiar de dirección.

La conclusión es que alguno de los dos equipos está analizando mal los datos y se cree que el error viene dado por el giro que describe cada uno de ellos, ya que, unos creen que las órbitas son más elípticas y otros defienden que son más circulares que las de Sistema Solar.

Esta noticia es muy importante porque en caso de existir este planeta podríamos contestar muchas preguntas que tenemos sin responder sobre la Tierra. Aquí podeis encontrar un vídeo sobre dicho planeta.