dimecres, 24 de desembre de 2014

La cocaína y la muerte súbita estrechamente relacionadas

España, junto con Reino Unido y Francia, se encuentra a la cabeza del consumo de cocaína en la UE.
Un estudio realizado por investigadores españoles demuestra que dicho consumo ha provocado la muerte repentina en una gran cantidad de personas. Se ha realizado una autopsia a más de 400 fallecidos en Vizcaya por muerte súbita, confirmando así que este estupefaciente provoca graves daños en el sistema cardiovascular, aumentando la frecuencia cardiaca o la presión arterial y afectando a la contractilidad del ventrículo izquierdo. Además, en estas pruebas, que se han centrado en una franja de edad de entre 19 y 49 años para evitar la influencia de los problemas cardiovasculares sufridos por las personas mayores,  se observa que en consumidores habituales la muerte súbita afecta en mayor medida a hombres que a mujeres.





El mayor problema de este tipo de muertes es su difícil diagnóstico, ya que los problemas son asintomáticos y por lo tanto detectar una posible parada cardiaca se vuelve casi imposible. A esto se le suma que los pacientes, al no sentir ninguna anomalía, tampoco acuden a los servicios sanitarios para que se les realicen pruebas. Es por esto que se están realizando grandes esfuerzos por encontrar pruebas con las que se puedan detectar de alguna forma estas alteraciones cardiovasculares. De momento, gracias a resonancias magnéticas por imagen, se han conseguido detectar lesiones cardiacas en el 71% de adictos a la cocaína sometidos a pruebas, los cuales tenían un aparente buen estado de salud.
Para más información, aquí.

1 comentari:

Adrián García ha dit...

Muy buen post.
Para empezar,decir que es vergonzoso ver como España y demás países "desarrollados" encabezan las listas en el consumo de cocaína dentro de la UE.
Dicho esto, ya tenia previos conocimientos de los efectos del consumo de la cocaína por lo que no me ha sorprendido saber que su consumo aumenta el riesgo de muerte súbita. Sin embargo algo que me ha llamado la atención es por una parte, que la muerte súbita afecte en mayor medida a hombres que a mujeres, y por otra parte el elevado porcentaje de consumidores sometidos a pruebas a los que se les ha detectado lesiones cardíacas, todos en aparente buen estado de salud.

Sorprendente es la capacidad del ser humano para autodestruirse a sí mismo.