Los
cigarrillos electrónicos no son una herramienta para dejar el hábito de fumar, sino una alternativa. No nos ayudan y no son inocuos. Varios estudios indican los efectos que pueden producir estos cigarrillos en el cuerpo. Producen alteraciones en las células pulmonares y anulan el reflejo de la tos, posiblemente a causa del añadido de algún anestésico local. Estos dispositivos mejoran la abstinencia durante un mes, pero al cabo de varios meses el reflejo de la tos aparece con el objetivo de proteger al sistema respiratorio superior de la entrada de material extraño.

La irritación de las primeras caladas produce este efecto, que es el que trata de expulsar los tóxicos. Según resultados realizados se ha demostrado que algún tipo de anestésico local consigue anular este mecanismo de defensa. Lo mismo sucede con el tabaco. Enseguida los fumadores dejan de experimentar ese reflejo de tos. Existen varios trabajos que demuestran que los fumadores convencionales sufren una reducción progresiva de dicho efecto.Y esto no se había comprobado en consumidores de cigarrillos electrónicos. Se ha observado la disminución del reflejo de tos en 30 personas sanas y no vapeadoras. Se les expuso a la
capsaicina, uno de los elementos incorporados en un
e-líquido. Es un extracto de pimiento rojo picante y se ha demostrado que induce de forma segura el reflejo de la tos. Los participantes del estudio fueron expuestos a esta sustancia y conforme pasaban los minutos, la sensibilidad del reflejo de la tos se redujo significativamente, aunque a las 24 horas este efecto se recuperaba. Pero aun hay que entender el significado clínico de estos resultados en la exposición aguda e investigar las consecuencias de la exposición crónica a los e-cigarrillos.
Las composiciones químicas y efectos negativos para la salud del humo de tabaco han sido ya estudiadas, pero los cigarrillos electrónicos todavía tienen que someterse al nivel de escrutinio. En el estudio del trabajo se han encontrado diferencias en la composición química y mecánica de los e-cigarrillos. Se observó
acroleína,
acetaldehído y el
formaldehído.
La formación de estas sustancias químicas se correlaciona con el glicerol, utilizado como disolvente de nicotina en los cigarrillos electrónicos.
Además, el análisis mostró alteración de la actividad de la
enzima ofLTA4H, que está implicada en la inflamación pulmonar.
Los resultados realizados han demostrado que los cigarrillos electrónicos incluyen sustancias tóxicas para la salud humana, y afectan a las células pulmonares y el tejido cardiovascular (debida a la nicotina). Y vapear aumenta el riesgo de la introducción de la conducta de fumar, sobre todo con los sabores y especialmente en la población más joven
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