En este post veremos cómo puede un virus ayudar a un organismo débil a combatir contra una bacteria multirresistente, gracias al equipo de Brigham and Women's Hospital de la Escuela de Medicina de Harvard (EEUU), liderados por Jessica Little. La notícia fue publicada en la Agencia SINC el 3 de mayo de 2022.
Un enfermo inmunodeprimido que padecía una infección cutánea grave por Mycobacterium chelonae multirresistente ha sido tratado con éxito con un único virus bacteriófago, junto con antibióticos y cirugía. Esta terapia ha mostrado gran eficacia y sin efectos adversos.
Según Little, los bacteriófagos son unos virus capaces de infectar y matar bacterias. Se están contemplando como una opción cada vez más fiable, debido a la creciente amenaza de la resistencia de las bacterias a los antibióticos.
El paciente al que se le aplicó este tratamiento es uno con infección cutánea diseminada por Mycobacterium chelonae con infección refractaria, que sufrió muchas toxicidades a causa de los antibióticos. En el ensayo recibió el tratamiento con un bacteriófago, tres antibióticos y y un desbridamiento quirúrgico.
- RESPUESTA CLÍNICA "EXCELENTE":
Little señala que esta combinación significó una mejora de sus lesiones cutáneas. El paciente logró la disminución de la inflamación y la nodularidad de sus lesiones cutáneas durante los meses siguientes al tratamiento sin efectos secundarios adversos a esta terapia de bacteriófagos.
También desarrolló una fuerte respuesta inmunitaria con producción de altos niveles de anticuerpos contra el fago, pero continuó evolucionando bien y no hubo evidencia de una posible infección.
En mi opinión, podría decir que este tipo de tratamiento es digno de una genialidad, anulando un microorganismo con otro microorganismo, pero si sale mal, puede resultarle muy caro al paciente pudiendo empeorarle la infección o incluso pudiendo llegar a una posible muerte. Por eso, este tipo de experimentos tienen que ser comprobados muchas veces para poder recurrir a él con total securidad.
Este artículo guarda relación con una parte del temario de 2º de Bachillerato de la asignatura de Biología, exactamente el tema 15 de las formas acelulares y los microorganismos y el tema 17 del sistema inmunitario.
En una investigación realizada por investigadores de Wellcome Genome Campus, en Reino Unido, se han conseguido identificar aproximadamente unos 70.000 virus desconocidos en el intestino humano, donde afectan sistemáticamente a las bacterias que viven allí, pero se sigue desconociendo como actúan y afectan a nuestro cuerpo.
En el sistema digestivo de los seres humanos existe una variedad de microorganismos, como hongos, bacterias y virus, que ayudan en la digestión de los alimentos y en la regulación del sistema inmunológico, llamada microbioma intestinal o microbiota. Únicamente se conocen las bacterias por ser más grandes y fáciles de detectar.
Para identificar los virus, células incompletas ya que son material genético (DNA ) empaquetado en una cubierta proteica, se ha utilizado el método metagenómica, que analiza el material genético. A continuación, se compararon todas las secuencias genéticas individuales, y a cada una se le asignó una especie específica, obteniendo más de 28.000 muestras diferentes.
Un gran experto e investigador del microbioma intestinal, afirmó que se desconoce el papel desarrollado en la salud humana, pero la mayoría o casi todos son beneficiosos ya que son componentes integrales. Uno de los parásitos de bacterias son los fagos, imprescindibles para el mantenimiento de un equilibro saludable pero, también actúan en el desarrollo de enfermedades, como por ejemplo la difteria, causada por la bacteria Corynebacterium diphteriae y el botulismo causado por la bacteria Clostridium botulinum. Las dos bacterias nombradas anteriormente son toxinas que se codifican en genes de los fagos.
Al finalizar la investigación, los expertos publicaron genomas de los virus invasores en una "Base de datos de fabos intestinales".
Esta noticia ha sido extraída del periódico ABC, publicada el 27 de febrero de 2021.
En esta notícia hablaremos sobre la capacidad de determinadas bacterias para cambiar su forma de alimentacion en ciscunstancias específicas que las obliguen a hacerlo, concretamente, a tener que alimentarse de una fuente eléctrica.
Como ya sabemos, existen dos tipos de ecosistemas principales dentro
de los seres vivos, los fotótrofos (especialmente plantas) y los
quimiótrofos, estos últimos divididos en quimiorganótrofos (si obtienen
energia a partir de moleculas orgánicas) y quimiolitótrofos (si
obtienen esta energia a partir de moleculas inorgánicas). Recientemente,
se ha descubierto un tipo de bacterias que utilizan una fuente
eléctrica continua para sustentar su actividad, que podrían constituir
un tercer ecosistema, bautizado con el nombre de electroecosistema por
el equipo de Ryuhei Nakamura.
Científicos
del Instituto RIKEN y de la Universidad de Tokio (Japón) son los
protagonistas de este descubrimiento. Según sus investigaciones, la
bacteria quimiolitoautótrofa, Acidithiobacillus ferrooxidans, que
necesita electrones para su crecimiento, es capaz de tomarlos
directamente del electrodo de una fuente eléctrica cuando no puede
obtenerlos de su principal fuente de energia, el hierro.
También
se supone la existencia de ciertos microbios en las profundidades
marinas que pudieran utlizar los electrones del potencial eléctrico de
corrientes geoeléctricas como fuente de energía.
Dado que
esta hipótesis debía ser confirmada, el equipo de científicos
experimentó con la bacteria para corroborar su cambio de fuente de
energia en falta de la principal, por lo que iniciaron su cultivo en un
medio sin iones de hierro (su fuente de energia principal), un
suministro de dióxido de carbono ademas de oxigeno y un electrodo. El
experimento concluyó con la formación de una corriente originada en el
electrodo, de modo que la hipótesis era cierta.
Estos descubrimientos son novedosos y podrían resultar útiles para poder experimentar en el futuro con esta función en otros seres vivos, ya que el cambio de la alimentación mediante diversas fuentes de energia supone una señal de evolución espectacular, dandose esta en seres vivos tan simples como las bacterias.
Esta notícia esta relacionada con el tema 17, Biologia de los microorganismos, del libro de Biología de segundo de bachiller.