La gran novedad es que esta tecnología actúa directamente en los linfocitos T del paciente, sin necesidad de extraerlos y manipularlos en el laboratorio mediante tratamientos de inmunoterapia celular.
En primer lugar, el equipo comprobó la eficacia de sus nanopartículas usando un modelo preclínico de leucemia en ratones. Después, compararon su estrategia con el tratamiento de quimioterapia y de inmunoterapia con células T reprogramadas en laboratorio. Los resultados mostraron una mejora en la media de supervivencia de 58 días, cuando la habitual se encuentra en 2 semanas.En conclusión, esta técnica convierte el cuerpo del paciente en una especie de ‘laboratorio de ingeniería genética’ y reduce así el tiempo en el que se puede comenzar a tratar la enfermedad. Sin embargo, el equipo trabaja en nuevas estrategias para hacer que el sistema sea seguro para las personas. Además, los científicos colaboran con otros grupos de investigación para usar este mismo modelo en el tratamiento de tumores sólidos y prevén otras aplicaciones para combatir otro tipo de enfermedades como la hepatitis o el sida.
Esta noticia es de gran interés ya que en cualquier enfermedad, y sobretodo en el cáncer, el tiempo es oro. Igual de importante es diagnosticar la enfermedad en una fase prematura, como poder tratarla lo más rápido posible con un método realmente eficaz. Por este motivo, es necesario que se siga investigando este nuevo método para que, en un futuro, pueda funcionar en personas. Por otra parte, sería muy interesante poder utilizar este mismo método o cualquiera parecido para luchar contra otras enfermedades también muy perjudiciales.
Este artículo está relacionado con el tema de inmunología del libro de Biología de 2º de Bachillerato.
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