divendres, 30 d’abril de 2010

Médicos operan un corazón con robot a control remoto

Los médicos de un hospital británico realizaron la primera operación del ritmo cardíaco usando un robot a control remoto y dijeron que su buen resultado significa que los pacientes podrán ser tratados por profesionales en otras ciudades, o incluso otros países.

Andre Ng, que practicó el procedimiento desde afuera del quirófano, dijo a Reuters que la operación salió muy bien y que el ritmo cardíaco irregular del paciente fue restaurado a un nivel normal en una hora.


"Superó nuestras expectativas y logramos lo que nos propusimos en un buen tiempo", dijo Ng, cardiólogo y electrofisiólogo del Hospital Glenfield, en Leicester.
La cirugía robótica se está tornando más común en las naciones más ricas y puede ser usada en pacientes que sufren de cáncer ginecológico, de riñon, de vejiga y enfermedad de las arterias coronarias.

Ng dijo que fue el primer médico del mundo en realizar este tipo de operación a control remoto en un humano usando un sistema llamado Manipulación de Catéter Remoto.

El dispositivo fue desarrollado por la compañía estadounidense Catheter Robotics Inc que, en el futuro, espera poder realizar operaciones remotas en todo el mundo.

En el procedimiento, Ng insertó cables finos llamados catéteres en los vasos sanguíneos en el extremo de la ingle y luego los enhebró en las cámaras del corazón.

Los electrodos en los catéteres registran y estimulan diferentes regiones del corazón para ayudar a los médicos a identificar la causa del problema del ritmo cardíaco, que generalmente involucra una anormalidad en el sistema de cableado eléctrico del corazón.

Una vez que el área está identificada, uno de los catéteres es ubicado en el lugar correcto para extirpar o quemar el tejido y curar el problema.

Pese a que estuvo fuera del quirófano durante todo el procedimiento, Ng dijo que se sintió "totalmente en control" y que pudo ver y hablar con otros miembros del personal médico que estaban al lado del paciente.

La principal ventaja es que el médico no tiene que usar pesados escudos anti radiación, como guardapolvos de plomo, que a menudo son necesarios en la sala de operación porque se utilizan rayos X para mostrar qué está ocurriendo dentro del paciente.
Además, por la duración y la complejidad de las operaciones, los médicos se cansan y pierden concentración para hacer su trabajo correctamente.

"Como estuve sentado en un ambiente relajado y controlado y no tuve que usar una pesada chaqueta de plomo, fue de hecho una experiencia muy placentera", dijo Ng.
Ng estimó que el brazo robótico a control remoto podrá ser usado en situaciones mucho más alejadas.


"Creo que seguramente será posible hacer esto desde otra ciudad, o aún más lejos. Todo lo que se necesita es un vínculo confiable entre el control remoto, donde está el operador, y el brazo robótico, donde está el paciente", dijo.