Una universidad estadounidense ha estado estudiando con monos, y ya sabemos el gran parecido genético que guardan con la raza humana. El estudio consistía en la vacunación por administración viral a la célula de un controlador de la enfermedad.
A los simios que presentaban el VIS (inmunodeficiencia simia), que sería nuestro VIH, les era inyectado este controlador basado en RhCMV ( citomegalovirus rhesus ). Se ha demostrado que este proporcionaba un control alto sobre la enfermedad en casi el cincuenta por ciento de la población simia a la cual se estaba llevando a cabo el experimento. Al resto de la población la protección era menor pero aún así tenía beneficios.

Por este motivo los investigadores creen posible la creación de una vacuna que contenga dicho CMV junto a linfocitos T ( efectores) cuya eficacia sea notable. Con ella se evitarían los efectos secundarios de los métodos hasta ahora utilizados y se haría más eficaz y rápida la solución ante tal enfermedad.
Numerosos fármacos ayudan hoy en día a los enfermos de SIDA. Actúan de forma que realentizan el proceso y esto a la larga puede crear una respuesta mayor y más peligrosa. Por este motivo la vacuna que podría crearse supone un control sobre la enfermedad que después tratado con fármacos podría disminuir la probabilidad de respuestas excesivas.

En mi opinión el VIH supone un gran problema en los países menos desarrollados ya que su transmisión afecta a millones de personas. La creación de esta vacuna podría ayudarles aunque, posiblemente, a nivel económico fuera difícil abastecer tan alto índice de población. Aún así, para aquellos enfermos que puedan permitirse vivir mejor al ser vacunados por esta futura inyección, supone un gran avance. Y ya se sabe que toda enfermedad a la cual se le encuentre cura es un paso más para todo el mundo.









