dijous, 3 de febrer de 2011

El sexo como medicina

Me ha parecido interesante este artículo en el que nos dice que llevar a cabo un buena vida sexual no solo sirve como fuente de placer o erótica, sino que un estudio llevado a cabo recientemente asegura que la excitación sexual y el orgasmo también pueden mejorar la capacidad respiratoria, beneficiar al sistema cardiovascular, minorar la depresión, la ansiedad, los dolores, proporcionar flexibilidad, fuerza y tono muscular, así como restringir los síntomas de la menstruación, la artritis, la osteoperosis y aumentar la edad de una persona.

En las prácticas sexuales intervienen los cinco sentidos, la imaginación, las emociones y muchas hormonas, por eso practicar el sexo es un ejercicio que activa el aparato respiratorio, circulatorio, mejora las articulaciones y consume calorias.

El ser humano tiene en la base del cerebro el centro del placer al lado del centro de la supervivencia, de manera que si ambos coinciden comienzan a producirse desde el sistema nervioso un proceso físico, en los que influyen la visión el olfato,el tacto y activan otros sistemas como el circulatorio, respiratorio y hormonal. Es precisamente algunas de las hormonas que intervienen, como la oxitocina o la adrenalina las que al funcionar en conjunto preoducen la sensación de bienestar.
Es muy importante la excitación sexual que desencadena en el orgasmo, el cual produce endorfina, una hormona que funciona como antidepresivo natural o antisiolítico.
Tras años de investigación, finalmente han podido afirmar los expertos, que la cantidad de orgasmos experimentados en una persona esta relacionado con la longevidad. Afirmación que han verificado después de realizar un estudio durante 10 años en el que se ha comprovado que aquellas personas que tenían un mayor número de orgasmos por semana, estaban más sanas, y en consecuencia viven más, que las personas que tenían menos.

Para acabar, quiero decir que visto los problemas que se pueden evitar, únicamente practicando sexo, pienso que es una buena medicina y muy económica contra algunas enfermedades y, por tanto creo que no se debería eliminar de la mentalidad de una persona cuando ésta llega a una cierta edad, al contrario pienso que lo deberían practicar tanto jóvenes como mayores, eso si, siempre con las precauciones necesarias.