dissabte, 16 de maig del 2020

Una "medicina personalizada" para el Párkinson

Dos hospitales estadounidenses, el general de Massachusetts y el Hospital McLean, han publicado recientemente los resultados de un estudio sobre la reprogramación de células para curar una enfermedad degenerativa como es el  Párkinson

Cannabis Medicinal para pacientes con Parkinson - House of WeedEl Párkinson es una enfermedad neurodegenerativa, causada principalmente por la pérdida de neuronas cerebrales, en concreto, la pérdida de neuronas dopaminérgicas (unas células nerviosas del cerebro que producen dopamina, una sustancia muy implicada en la función motora). Hoy en día, no existe una cura, aunque se siguen probando y elaborando múltiples terapias. 

En esta primera prueba de la terapia con el Párkinson, se tomaron células de la piel y se les devolvió su carácter pluripotente, esto es, se les devolvió la capacidad de convertirse en cualquier otro tipo de célula corporal. 

Sobre las células madre | Cryo-CellEl tratamiento en un único paciente, de 69 años de edad, empezó hace algo más de tres años, pero es ahora cuando hemos podido observar datos concluyentes. Las neuronas dopaminérgicas que se le implantaron en ambos hemisferios del cerebro funcionan a día de hoy como era previsto: con salud y normalidad. La intervención quirúrgica se realizó primero con la inyección de estas células cultivadas en laboratorio en el hemisferio izquierdo, y 6 meses después, se realizó el mismo procedimiento en el lado derecho.

El afectado de Párkinson, al cabo de unos 24 meses, ha reportado mejora en sus actividades diarias, volviendo a incluir en su rutina movimientos antes impensables, como atarse los cordones. Lo que los profesionales más destacan de esta terapia es la ausencia de un rechazo hacia las células inducidas, que permite evitar el uso de inmunodepresores. El uso de células del mismo afectado permite que no haya un rechazo por parte del sistema inmunológico después del trasplante.

A mi parecer, esta terapia ofrece todas las ventajas que podríamos obtener del uso de células embrionarias pluripotentes, pero sin tener que lidiar con los debates morales que envuelven ese tema. Es, sin duda, un estudio que indica el buen camino que está siguiendo la investigación, que no cesa de probar nuevas vías y métodos para mejorar la vida. 







Esta noticia está relacionada con el temario de Anatomía de 1º de Bachillerato, en concreto con la parte de células y tejidos, así como el temario de 2º de Bachillerato de Biología, al tratar temas como la inmunología y los trasplantes. La información que aparece en esta entrada ha sido extraída del periódico ABC, de The New England Journal of Medicine (requiere registro para visualización) y de Europa Press. Las imágenes son originales de aquí y de aquí. 



divendres, 28 de febrer del 2020

Proteínas que pueden utilizarse para combatir la enfermedad de Alzheimer

Proteínas que pueden utilizarse para combatir la enfermedad del Alzheimer.


Esta noticia ha sido publicada el 07 de Febrero del 2020 en ABC.



Un grupo de investigadores, han desarrollado proteínas muy pequeñas nombradas péptidos penetrantes de células (PPC)lo cual evitan la agregación del beta-amiloide  (ABeta)  que es una proteína asociada al  alzheimer.




Hay un aumento en el uso de proteínas para desenvolver el tratamientos, por que son biocompatibles y bio-degradables que pueden unirse a objetos selectivos, lo que hace esto, es reducir el potencial de toxicidad. En este  nuevo estudio, han diseñado PPC que evitan la integración de ABeta .

La PCC es una clase especial de proteínas que tiene la capacidad de llegara todos lo órganos, así que combinan las propiedades de las proteínas con intensos efectos terapéuticos y eficiente a la células objetivo.

Una alta escala de enfermedades neurológicas ,(como el Alzheimer) son causadas por el plegamiento defectuoso de proteínas específicas de la enfermedad. 

Una vez mal plegadas, se acumulan en un proceso que daña las neuronas. Este grupo  demostró que la PPC natural podía trabajar contra formas anormales y dañinas de las proteínas asociadas con enfermedades priónicas. 

En este estudio lo aplicaron a la malformación de ABeta  que causa la enfermedad del Alzheimer , van a utilizar ensayos de agregación y viabilidad vial para determinar los efectos de la PPC sobre la agregaciones y la neurotoxicidad asociado con ABeta. 

Por ultimo , usaron una mezcla de experimentos y simulaciones por la computadora para lanzar luz en el mecanismo de unión de los PPC y ABeta, los resultados mostraron que los PPC estabilizaron la proteína ABeta en el estado no agregado.

Los PCC diseñados en este estudio ABeta fuera y dentro de las neuronas, así protegiéndolo del daño causado por la agregación del ABeta.

La informacion de este post la he extraido de una noticia ABC. Para ver la noticia original pulsa aquí.








dissabte, 22 de febrer del 2020

MAS QUE NEURONAS



Cuando nos hacemos esos cortes con una hoja de papel o un perro nos ha dado un pequeño mordisco, esos dolores se sienten y se perciben en la piel, donde las células reaccionan al estímulo mecánico y mandan un mensaje eléctrico al cerebro. Se creía que esas señales se originaban en las terminaciones de las neuronas que cubren la piel.

Neurona
Pero en 2019, los científicos se llevaron una sorpresa al observar que algunas de esas células esenciales en sentir este tipo de dolor no eran las neuronas, como era de esperarse. Un tipo de células, las gliales, que se enredan con las células nerviosas producen una suerte de malla en las capas exteriores de la piel. La información que las células gliales envían a las neuronas es lo que nos arranca ese gesto de dolor.

Este descubrimiento es tan solo uno de los muchos que muestran que las células gliales, ese variado conjunto de células en el sistema nervioso que no son las neuronas, son de una importancia enorme. Para quienes no hayan leído en este espacio los varios artículos destinados a ellas*, recordamos que hasta hace poco se las presumía como las dedicadas a las labores domésticas, aportando nutrientes, cuidando y limpiando a las estrellas rutilantes que eran las únicas encargadas de canalizar las señales eléctricas entre el cuerpo y el cerebro, solo ellas bajo los focos de atención durante cientos de años. Pero en las dos últimas décadas, la investigación en las células gliales le ha movido la silla a las neuronas.

Resulta que las glía realizan un montón de funciones. Ayudan en los procesos de la memoria, sirven como agentes del sistema inmunológico y protegen de infecciones, mientras que otras se comunican con las neuronas. Otras son esenciales para el desarrollo del cerebro, sobrepasando la antes afianzada idea de que eran simples ayudantes de las neuronas, pues participan en la protección de la salud cerebral y su adecuada adaptación al cambiante medio.

Las células gliales tienen muchas formas acordes con las funciones que realizan. Algunas vienen como envueltas mientras otras son extendidas, como ramas o estrellas. Muchas se enrollan alrededor de las neuronas formando una red tan densa que resulta difícil diferenciar células individuales. Para los primeros observadores, ni siquiera parecían células, se veían como una matriz de soporte. Se las llamó neuroglía, término venido del griego y que significa pegante.

Es que muchas células gliales son muy difíciles de estudiar pues su sino está tan entretejido con el de las neuronas que es todo un desafío estudiarlas por separado. Si los investigadores tratan de aprender de sus funciones separándolas de las neuronas que están sosteniendo, acaban matando a ambas.


Pero la revolución en las últimas décadas de las técnicas de la biología celular ha producido un arsenal de herramientas que permiten un mayor acceso a las células gliales, . Los avances en los tipos de coloración fluorescente y en la observación de imágenes vivas, junto con la manipulación genética han permitido traer a la luz un amplio surtido de formas y funciones de las células gliales.

Varios tipos celulares entran bajo la categoría de gliales, con funciones varias que aún se están caracterizando. Los oligodendrocitos recubren las fibras nerviosas y las aíslan con una capa de mielina, algo tan importante para que las señales eléctricas se muevan a través de las neuronas y aceleren la velocidad de su transmisión. Los astrocitos, con sus complejas ramificaciones, dirigen el paso de fluidos en el cerebro, cambian la forma de las conexiones sinápticas entre las neuronas y reciclan la liberación de moléculas neurotransmisoras que facilitan la comunicación entre las neuronas, entre otros muchos trabajos.
Astrocito


Pero las células que han sido el objeto de un interés mayor en las últimas décadas son las micro gliales.

Guy Brown, profesor de bioquímica en la Universidad de Cambridge, se sintió atraido por las micro glía por su forma de estrella y sus movimientos dinámicos, pero al final fue su funcionamiento lo que acaparó su atención. Ahora se sabe que las micro glía pueden copiar a los macrófagos del sistema inmune, engullendo amenazas al cerebro como los desechos celulares y microbios. También se ocupan de las sinapsis obsoletas. “Si se las observa en vivo, se las puede ver comiéndose a las neuronas”, dice Brown.

Las neuronas y las células gliales no pueden funcionar de manera independiente: sus interacciones son vitales para la sobrevivencia del sistema nervioso y de los recuerdos, los pensamientos y las emociones que produce. Pero la naturaleza de su alianza es aún un misterio. Las células gliales ganan cada vez más importancia, algo que se les había negado a costillas de la dada a las neuronas, pero es complicado saber si un tipo de célula dirige al otro. “La gran pregunta ahora es, quién está al mando”, dice Staci Bilbo, profesora de psicología y neurociencia en la Universidad de Duke.

A lo mejor se puede tratar de una muestra más de la cooperación entre células que tanto se da en la biología de los organismos.

Para leer toda la noticia click aqui

dijous, 22 de novembre del 2018

Células madre para reparar lesiones cerebrales.


Este avance se logró en una universidad de Bruselas hace un par de años. Consiste en la reparación de una lesión en el tejido que recubre el cerebro mediante la implantación de neuronas generadas por células madre.

Lo descubrieron trabajando con ratones durante más de un año y en todos y cada uno de los casos, los animales siguieron en perfecto estado y ninguno desarrolló un proceso tumoral.

El tejido que recubre el cerebro, también llamado córtex, es exclusivo de mamíferos. En él, es donde se forman la mayoría de daños cerebrales, como los ictus, la epilepsia o ciertos procesos neurodegenerativos y su capacidad regenerativa es muy baja.  

Lesión cerebral.

Esta última característica es la que hace difícil tratar las lesiones cerebrales con neuronas que han sido extraídas anteriormente del mismo paciente ya que, si las retiramos del tejido y las tratamos ya no se pueden volver a introducir en el córtex. Así que lo que hicieron este grupo de científicos fue extraer células madre de otro lugar (en este caso, la piel) y transformarlas en células madre embrionarias para que así puedan convertirse en cualquier otro tipo de célula del organismo y no puedan ser rechazadas del tejido cerebral.

Pero aún después de todo, es un reto a la hora de colocar cada célula en su lugar y procurar que conecten entre ellas. Y, además, también deben conseguir otros tipos de células a parte de neuronas.

Y, finalmente, se ha observado que hay una pequeña probabilidad de sufrir un tumor, pero es extremadamente baja y para prevenirlo se podría realizar un screeming para eliminar las celulas madre que forman el teratoma y que se filtran en el transplante.

Para una información más explícita de la investigación podéis ver este video dónde la neurocirujana Jocelyne Bloch habla de él.

dijous, 31 de maig del 2018

LOS INTERRUPTORES DEL GUSTO

La preferencia por los alimentos dulces suele encoger con la edad, pero obviamente, no siempre ocurre así. De hecho, ya se sabe que los sistemas de recompensa en el cerebro no funcionan igual en las personas obesas que en las delgadas, lo que podría explicar que la pérdida de apetito por los comestibles ricos en azúcar no sea tan atribuida en los personas con un índice de masa corporal elevado y continúen, al hacerse mayores, pirrándose por los dulces. Sin embargo, podría haber una forma de invalidar este afán por los azúcares.



Científicos de la Universidad de Columbia en Nueva York (EEUU), han encontrado el interruptor cerebral que emite el anhelo por los dulce y, a la vez, provoca el rechazo por las despensas amargas. Específicamente,  el estudio muestra que el sistema cerebral de procesamiento de los sabores, responsable de liberar los recuerdos y emociones que se emiten cuando se degusta un alimento, está formado por pequeños agregados de neuronas que pueden ser aislados, alterados o eliminados. Así, y en los que concierne al deseo por lo dulce y al rechazo por lo amargo, tan solo habría que manipular un conjunto de neuronas localizado en la amígdala para acabar, de una vez por todas, con este deseo.


En conclusión, la tesis identifica la zona determinada del cerebro (interruptor cerebral) que libera nuestro efecto de placer o de aversión cuando comemos un alimento. Un descubrimiento que propone que la amígdala podría ser una diana terapéutica muy prometedora para el proceso de los trastornos de la alimentación y la obesidad.


Aquí encontraréis la noticia original.

dissabte, 3 de març del 2018

Las neuronas de la ansiedad.

Los últimos estudios determinan que la ansiedad es producida en una grupo de neuronas del hipocampo, a las cuales se les ha denominado 'neuronas de la ansiedad'. Los científicos afirman que gracias a este descubrimiento se podrá encontrar cura al trastorno de la ansiedad.

Las neuronas han sido encontradas en el cerebro de los ratones, y se les llama así porque solo se activan frente a situaciones de amenaza. Se ha determinado que el hipocampo manda señales a la amígdala y al hipotálamo que están implicados en el comportamiento frente a la ansiedad.

El experimento que se llevó a cabo fue utilizando un en microscopio en el cerebro de un ratón. Vieron que cuando el ratón se sentía en peligro, un grupo de células se activaban, y cuando se sentían a salvo, se apagaban. Para comprobar que realmente estas células eran las responsables del comportamiento ansioso, utilizaron una técnica capaz de controlar la actividad de las neuronas. Y cuando apagaban estas neuronas, los ratones caminaban por sitios elevados como si nada. En cambio cuando las sobreestimulaban, los ratones tenían miedo a cualquier situación normal.

En conclusión, lo único que les falta para desarrollar un tratamiento, es encontrar un receptor especifico para poderlas distinguir entre todas las demás células.


La noticia fue publicada el 2 de febrero de 2018, para leerla pulsa aquí.
La imagen ha sido extraída de aquí.

diumenge, 22 de novembre del 2015

Microdispositivos LEDs que permiten controlar las neuronas de los animales


Una de las ciencias con mayor impulso en el futuro es la Optogenética. Consiste en activar o desactivar los genes a través de destellos de luz, que mediante estos impulsos de luz, se pueden controlar las neuronas modificadas genéticamente para estudiar la anatomía del cerebro o estudiar las alteraciones en enfermedades humanas, es decir, para investigar la memoria y mejorar las terapias contra enfermedades.

Mediante el trabajo del equipo de John Rogers, se pudo ver que se podía reemplazar el uso de cables de fibra óptica en ratones por microdispositivos led, cosa que habían estado investigando Robert Gereau y sus amigos.

El uso de cables de fibra óptica en los ratones es capaz de dañar los tejidos del animal, por estar sujetos al cerebro o a otro hueso. En cambio, los microdispositivos led están introducidos en el cerebro y se pueden controlar sin cables, por lo que no dañarían ningún tejido.

Los dos grupos de científicos, se juntaron para trabajar en este descubrimiento, y realizaron experimentos, donde colocaron los dispositivos led en la médula espinal y así poder simular la sensación de dolor en el ratón.


Más información aquí.