divendres, 2 de març de 2018

Diagnosticar párkinson únicamente con una lágrima

La enfermedad de Parkinson es un trastorno que carece de cura, por lo que las terapias que se realizan actualmente sirven para ralentizar su progresión. Esta enfermedad es detectada cuando ya está avanzada y se ve claramente en síntomas motores, a causa de una falta de biomarcadores específicos.  Por esta razón, se ha estado investigando algún modo de poder detectarla años antes y han logrado descubrir un nuevo método.

 Podemos observar cómo es segregada
la proteína alfa-sinucleína.
Se trata de que las lágrimas contienen un marcador biológico de esta enfermedad. La investigación consistía en analizar los niveles de cuatro proteínas en las lágrimas de algunas personas que padecían  párkinson y de otras que no lo sufrían. La razón por la que estudiaban estas proteínas, era porque son secretadas por la glándula lacrimal estimulada por los nervios y, estos nervios, son alterados al padecer dicha enfermedad. Pudieron observar una diferencia en los niveles de una proteína específica llamada alfa-sinucleína. Los que sufrían párkinson tenían una concentración inferior a la de los voluntarios sanos, cosa que ocurrió a la inversa con la proteína alfa-sinucleína oligomérica, que se trata de alfa-sinucleína que ha formado agregados implicados en el daño nervioso del párkinson. 

Estas diferencias de concentraciones ayudan a detectar si una persona padece la enfermedad, además de que dicho marcador biológico podría ser muy útil para un diagnóstico y un tratamiento antes de presentarse la sintomatología.
Si desea consultar la noticia original publicada por el periódico ABC, clique aquí            
 

3 comentaris:

Unknown ha dit...

Molt interessant!!!

El blog de Paula ha dit...

Me parece una noticia muy interesante porque así se puede saber antes si sufres la enfermedad y no espérate al final cuando la enfermedad ya esta avanzada y ya no se puede buscar una posible solución que la ralentice.

Anònim ha dit...

Me parece muy interesante esta noticia, porque con algo tan simple como analizar una lágrima, se puede diagnosticar con antelación el párkinson y ayudar a mejorar el estado de salud del enfermo.