dimecres, 19 d’abril de 2017

Mantener sano al corazón

El corazón humano bombea sangre oxigenada al resto del cuerpo a través de la aorta. Cuando un coágulo de sangre o una placa de ateroma interrumpen la circulación de los vasos coronarios, las células cardíacas quedan privadas de oxígeno y nutrientes, mueren y el paciente sufre un infarto de miocardio. 
El corazón tiene una forma de solucionar la obstrucción de las arterias coronarias: desarrolla los vasos colaterales, que redirigen el flujo sanguíneo desde otros puntos hacia las zonas del miocardio privadas de oxígeno. Con un sistema de vasos colaterales bien desarrollado, el corazón está bien nutrido, pero la circulación colateral no siempre es tan eficaz.
Un grupo de científicos ha buscado formas para inducir la producción de nuevos vasos colaterales. Se descubrió que estos vasos se convierten en arterias más grandes por dos procesos. Por una parte, el flujo sanguíneo que atraviesa los vasos produce fuerzas en sus paredes internas y estas liberan factores de crecimiento, que aumentan el diámetro interno de los vasos. Por otra parte, la falta de oxígeno provoca la liberación de otros factores de crecimiento que forman nuevos vasos colaterales. 
También se ha descubierto que el ejercicio es la única forma de estimular la circulación colateral. La actividad física incrementa la presión en las arterias coronarias, lo que desvía la sangre hacia los vasos colaterales. Pero, muchos pacientes con cardiopatías no pueden hacer ejercicio y, por lo tanto, se están buscando formas de estimular la expansión de los vasos sanguíneos.
Primero se estudiaron 2 proteínas (VEGF y FGF), que estimulan el crecimiento de vasos sanguíneos. El problema es que hay que suministrar una dosis muy alta para conseguir un crecimiento muy pequeño, y, además, esta dosis afecta negativamente al sistema circulatorio de otras partes del cuerpo.
También se ha recurrido a la terapia génica, probada en corazones de animales. Consiste en introducir en el corazón genes que contienen instrucciones para producir proteínas que estimulan el crecimiento de los vasos justo donde se necesitan. La terapia génica no ha funcionado en ensayos con corazones humanos, probablemente porque los genes inyectados no afectan a suficientes células del miocardio.
Una tercera opción es utilizar células madre, que pueden producir muchos factores de crecimiento, para generar el número adecuado de vasos colaterales.



Esta investigación es muy interesante ya que su objetivo principal es reducir el dolor de la personas que sufren aterosclerosis avanzada y evitar los infartos de miocardio. También puede servir para saber más acerca de como administrar tratamientos para el corazón y para conseguir que las personas que sufren cardiopatías puedan realizar ejercicio durante periodos de tiempo más largos.

La noticia está relacionada con los temas de inmunología y genética de 2º de Bachillerato.

Fuente de la noticia aquí.


1 comentari:

Silvia Gallego ha dit...

Esta noticia es muy interesante por diversas razones. En primer lugar, nos explica como nuestro propio organismo es capaz de poner solución a problemas como puede ser la obstrucción de las arterias. En segundo lugar, nos muestra como los científicos aprovechan esta solución para poder mejorarla y hacerla más efectiva. Aunque han llevado a cabo varios intentos, éstos no han resultado ser del todo eficaces. Sin embargo, estoy totalmente convencida que, en un futuro, encontrarán un método realmente válido que nos ayude a, por lo menos, disminuir la cifra de víctimas mortales a causa del infarto de miocardio.

Adjunto una página con importante y breve información sobre la manera de actuar ante un infarto.

http://www.abc.es/salud/primeros-auxilios/20150126/abci-infarto-201501232044.html