dimecres, 31 d’octubre de 2012

Huracán "Sandy" en Nueva York



El huracán 'Sandy' llegó este lunes 29 de octubre a la Costa Este con vientos destructivos y causó en  la ciudad de Nueva York las peores inundaciones de su historia. Al menos 16 personas murieron por culpa del huracán, la mayoría por la caída de árboles sobre automóviles o viviendas, según las autoridades. Una de las fallecidas lo hizo en Canadá tras ser golpeada por un cartel que arrancó el viento.


Más de cinco millones de personas se quedaron sin luz en 11 estados. Al caer la noche, las luces de la ciudad de Nueva York se fueron apagando mientras el viento derribaba árboles y andamios, rompía ventanas y 
arrancaba ladrillos de los edificios.

Pero el peligro  llegaba sobre todo por el aumento del nivel del mar. El viento traía el agua del río y del océano, potenciada por las mareas altas. El agua entraba deprisa, y en un par de horas llegó a su récord histórico, por encima de los cuatro metros. Además a causa de la entrada de agua procedente del mar,  se hallaron tiburones en algunos sitios de la ciudad.

También el impacto del agua sobre los transformadores eléctricos provocó decenas de explosiones e incendios.

Pérdidas millonarias
 Los daños de este huracán pueden superar los 10.000 millones de dólares (unos 7.700 millones de euros), según las primeras estimaciones de las aseguradoras, que no esperaban una tormenta tan intensa.
 Para Nueva York se trata del segundo huracán en poco más de un año después del paso de 'Irene', que azotó la zona en agosto de 2011, pero fue más suave que 'Sandy'.

Unos 50 millones de personas viven en la región y cientos de miles tenían órdenes de dejar sus casas. En Nueva York, el alcalde decretó la evacuación de unas 375.000 personas en barrios cercanos al río y al mar, la policía arrestó este lunes a quienes se resistían a marcharse. Algunos se arrepintieron demasiado tarde.

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1 comentari:

Patricia Ibáñez Marín ha dit...

Es un muy buen post en la que se explica perfectamente la situación que está viviendo estos días la ciudad de Nueva York y, además, ayuda a la hora de intentar mejorar las medidas tanto de predicción como de previsión.