diumenge, 17 de maig de 2015

¿Enfermar en verano?

Cuando pensamos en resfriado, lo asociamos directamente con el frío, el invierno... 
¿Por qué raras veces enfermamos en invierno? 

La respuesta es sencilla: nuestros genes varían según el clima en el que nos encontremos, como las estaciones del año.

La razón por la que enfermamos más en invierno se debe a que durante esta época nuestros cuerpos elevan los noveles de actividad de varios genes relacionados con la inflamación, provocando señales de hinchazón y malestar. Y no es poco lo que varía, casi el 25% de nuestro DN lo hace de forma significativa con las estaciones, según idica un estudio reciente publicado en Nature.


Investigadores del Laboratorio Wellcome Trust De Diabetes e Inflamación (Departamento de Medicina Genética), han realizado un estudio que ha descubierto las causas por las cuales en verano nos sentimos mas activos, perdemos apetito y bajamos de peso.

Durante el verano, otro conjunto de genes diferente se activa y comienza a expresarse en mayor medida para ayudarnos a regular los niveles de azúcar en sangre. Frena nuestras ansias y nos ayuda a quemar el exceso de grasa.

Con las estaciones, nuestro ADN no es el único que varía, también lo hace nuestro sistema inmune, que sufre cambios al llegar el invierno, y se prepara para actuar con la llegada de las numerosas infecciones provocadas por esta estación.
Los investigadores del estudio suponían que la actividad de ciertos genes variaría con las estaciones, pero no se esperaban esa cifra del 25% del ADN.

Para llevar a cabo el estudio se analizaron los genes de casi 1000 personas de 6 países diferentes (Australia, Alemania, EEUU, Reino Unido, Islandia y Gambia). Se estudió durante un año completo el modo en que la actividad de los genes de los participantes cambiaba, o no, en funcion de su localización.
La gráfica muestra la actividad de los genes en un niño aleman en el año 2013.

Se descubrió la elevación de la actividad de los genes, relacionados con la expresión de la inflamación, en los meses de invierno.
Sin embargo, los participantes de Gambia, esos mismos genes siguieron un patrón distinto, amplificándose durante los meses de lluvia, en los cuales los mosquitos irrumpen elevando el riesgo de contraer malaria.
El hecho de que la evolución podría haber afectado al funcionamiento de nuestro sistema inmune responde a las diversas fuentes de infección a medida que cambia el clima.
Esta podría ser la explicación de porqué somos más proclives a enfermar en invierno, momento en que los genes asociados a la inflamación se expresan en mayor medida, activando nuestro sistema inmune para prepararlo para el combate contra las amenazas típicas del frío.

Este post está relacionado con el temario de Biologia de 2º de Bachiller 'Metabolismo y Perpetuación'.

Enlace original aquí.