dijous, 23 de febrer de 2017

EL PELIGRO DE LAS “BEBIDAS ENERGÉTICAS”

Las "bebidas energéticas" se han incorporado a nuestras vidas de una forma muy sencilla. Sin embargo, la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria), desde 2011, no permite que las empresas que comercializan estas bebidas nos hagan creer que tienen la capacidad de mejorar nuestro rendimiento. A pesar de esto, su publicidad insinúa que nos aportan energía, aunque la realidad es que aumentan nuestro riesgo de sufrir trastornos.

Hay quien confunde estas bebidas con las isotónicas (bebidas diseñadas para deportistas) por sus características comunes, como la cantidad de azúcar que incluyen. No obstante, las bebidas energéticas contienen mucha cafeína y la gran mayoría de ellas contienen, además, taurina y algunas vitaminas innecesarias.

Desgraciadamente, el consumo de estas bebidas va a más, por lo que aumentan también los problemas que causan en sus "consumidores diana": los niños y los adolescentes. Uno de estos riesgos es el de consumir demasiado azúcar o demasiada cafeína, cosa que puede provocar trastornos en el sueño o alteraciones de la tensión arterial. Además, existe el problema de mezclar estas bebidas con alcohol, ya que debido a la gran cantidad de cafeína que contienen, los efectos del alcohol quedan en segundo plano, de forma que el individuo puede seguir consumiendo alcohol sin encontrarse mal y acabar padeciendo una intoxicación etílica.

En conclusión, las estadísticas del consumo de este tipo de bebidas aumentan cada vez más, y por tanto es necesario que las autoridades sanitarias tomen medidas para frenarlo antes de que se expanda aún más.


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