dissabte, 8 de maig de 2010

Farolillos marinos

La investigadora Edith Widder, experta en fauna abisal, nos presenta todos los avances relativos a las especies que habitan las profundidades de nuestros océanos y más en concreto a la bioluminiscencia. Encontramos pulpos, medusas, sinóforos, peces, crustáceos y multitud de estos animales luminiscentes.

La reacción química que provoca la bioluminiscencia y permite a estos animales evitar los depredadores, atraer pareja, comunicarse desde lejos etc. La bioluminiscencia es en su mayor parte azul, por eso muchos animales que habitan en esas profundidades son rojos, porque el color rojo se hace invisible ante la luz azul.

Los animales que habitan las profundidades son diferentes a cada nivel. Así en la zona abisal más intermedia los animales tienen los ojos más grandes de todo el océano, para así captar la mayor cantidad de luz emitida por los demás animales; por otro lado, en zonas más profundas donde la bioluminiscencia es muy escasa, los animales ni siquiera los tienen.

La teoría de Widder de por qué los animales han evolucionado a órganos bioluminiscentes es que para esconderse de sus depredadores se vieron obligados a adentrarse más y más en las profundidades por lo que tuvieron que inventar ojos más sensibles o perderlos si no los necesitaban, desarrollaron pieles reflectoras y finalmente órganos luminiscentes.


Gracias a investigadores como Widder sabemos que el amplio océano y sus profundidades no son lugares estériles, sino que se trata de un mundo fantástico y repleto de vida. Ahora lo estamos destruyendo antes de realmente conocerlo, es muy posible que por esto nunca conozcamos algunos de los secretos que esconde.


A continuación os adjunto un video donde habla de la bioluminiscencia, más concretamente habla de la reacción que se produce y de un caso muy típico de bioluminiscencia, la luciérnaga.




Por último aquí tenéis el vídeo de la charla coloquio de la doctora Edith Widder.


Los enlaces a la noticia son los siguientes: 1 y 2.