dijous, 20 de febrer de 2014

Conexión entre el olfato y el apetito

Gracias a un estudio realizado por investigadores de la UPV/EHU  se ha descubierto el mecanismo cerebral que conecta el olfato con el apetito. Se trata de un receptor denominado CB1 del bulbo olfatorio que se encarga de estimular la percepción olfativa en estados de ayuno.


El trabajo del codirector Pedro Grandes muestra que estos receptores podrían ser objetivo farmacológico para el tratamiento de trastornos alimenticios, como los que propician la obesidad o la anorexia, puesto que es común que el estado interno del organismo afecte a la percepción sensorial y provoque un determinado comportamiento. Uno de estos procesos es la capacidad del hambre de aumentar el olfato para aumentar la búsqueda e ingesta de comida. No obstante, hasta ahora no se conocía el mecanismo cerebral que gobierna la conexión entre estos tres; hambre, olfato e ingesta de comida.

El sistema cannabinoide está relacionado con estos procesos, hecho que se conocía antes de la realización de la investigación. La ausencia de comida aumenta el nivel de los cannabinoides endógenos, lípidos que se producen a demanda como consecuencia de la actividad neuronal, en el cerebro de los mamíferos y el sistema cannabinoide es un componente importante en la regulación del equilibrio energético. 

El descubrimiento hallado en el estudio, realizado con ratones, es: el tipo de cannabinoide endógeno que participa en estos procesos, la anandamida; el lugar en el que actúa; y el efecto que desencadena. El investigador, Grandes, ha explicado que, en situaciones de hambre, la anandamida actúa sobre un receptor concreto, el CB1. Estos receptores están localizados en unas determinadas terminales nerviosas en el bulbo olfatorio, cuya función es regular la transmisión sináptica excitadora.

Este estudio ha sido realizado a lo largo de cuatro años, por lo que los descubrimientos han aparecido poco a poco.

En mi opinión, esta noticia tiene una cierta relevancia, ya que, como se ha nombrado anteriormente, puede ayudar al desarrollo de ciertos fármacos que pueden ser útiles en trastornos alimenticios como la obesidad y la anorexia.

Podemos relacionar este artículo con el tema 7 del libro de Biología, La envoltura nuclear, donde aparecen los receptores de membrana, y también se están estudiando los diferentes órganos de los sentidos en la asignatura de Biología Humana.

Si quieres ampliar la información, clica aquí.