diumenge, 14 de març de 2010

buscando soluciones

Tras una serie de posts en los que mencionaba los diversos tipos de actividades mineras, su funcionamiento, como afectan a nuestros territorios y como han sido afectadas por los problemas económicos, en este hablaré de la forma de actuar que debemos seguir para devolver la zona afectada a su estado original.

Mediante diferentes métodos, la minería a cielo abierto aparta cualquier elemento que no le sea útil para llegar hasta el yacimiento del material buscado en un principio. A partir de esto se extrae dicho mineral, alterando la morfología del terreno, emitiendo partículas al aire (un tipo de contaminación atmosférica), destruye la flora de la zona, desplaza a la fauna, formación de aguas residuales que pueden afectar a cauces de agua donde se viertan (eutrofización, etc).

Para evitar o al menos reducir el impacto de estos daños, se deben aplicar unas ciertas medidas de prevención, restauración y remediación (para solucionar problemas que no se han arreglado durante la restauración).

La primera medida debe ser determinar el estado inicial del terreno para así poder calcular más adelante las alteraciones recibidas y poder devolverlo de la forma más parecida a su estado original.















A partir de ahí, una vez comenzada la explotación, se pueden aplicar medidas tan diversas como: reducción de la zona afectada; buscar vertederos para los materiales estériles que se extraen inicialmente para poder obtener los minerales buscados (también se puede buscar una función para estos materiales estériles; aprovechándolos para la agricultura o la obtención de energía mediante su combustión); reducir las emisiones de ruido, contaminantes, etc.

Cuando la actividad ha finalizado es cuando deben comenzar las actividades de remediación y restauración, que se inician con un saneamiento con el objetivo de restablecer el aspecto inicial del paisaje.

Entre los procesos encontramos la replantación de la vegetación autóctona, el control de la erosión del terreno y el drenaje de las acumulaciones de agua que se hayan podido formar para evitar problemas que se puedan originar pos las aguas estancadas (como enfermedades y otros problemas).

El mayor de los problemas se encuentra en el hecho de que las medidas de recuperación de la imagen del territorio afectado es que las medidas antes mencionadas son muy lentas y pueden no llegar a funcionar.

Aún así, debemos esforzarnos por evitar que las zonas afectadas por minas a cielo abierto se conviertan en solares estériles sin ningún tipo de vida. Es una obligación hacer todo lo posible por restaurar la imagen de nuestros territorios, cuya belleza es una de las características principales.

Fuentes: uclm , madridmasd , estrucplan

2 comentaris:

Iván ha dit...

Centrándome en este post sobre los yacimientos de minerales, me gustaría destacar la idea propuesta de poder recuperar el terreno explotado con el objetivo de " obtener lo que se busca sin que se note".Además, esto demuestra la preocupación del ser humano de poder matar dos pájaros de un tiro:mirar por si mismo y por sus intereses y , por otro lado, interesarse por proteger su medio ambiente y exprimir al máximo todo lo aprovechable.En cierta manera, hay que preservarse ya que no se sabe exactamente las repercusiones totales.Por ello, estoy muy de acuerdo con la adopción de métodos.

Francisco Rambla ha dit...

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