diumenge, 10 de maig de 2009

El ciclo del carbono


UN FRÁGIL EQUILIBRIO EN FAVOR DE UN ELEMENTO VITAL
Aparte del ciclo del agua, no hay en la naturaleza otro mecanismo tan importante para la vida como la circulación del carbono entre el aire, la tierra y el agua. Sólo se conocen cuatro variedades de carbono puro: el diamante, el grafito, el carbono amorfo y el fulerano. Aun así, la capacidad del carbono para formar enlaces con la mayoría de los no metales lo ha convertido en la base de todos los compuestos orgánicos. La vegetación terrestre consume anualmente, para crecer, 60.000 millones de toneladas de carbono, en un proceso que libera oxígeno. La demanda agotaría el carbono atmosférico si no fuera por el continuo reabastecimiento a través de la respiración de las plantas y la descomposición de la matéria orgánica. Con sus complejos mecanismos, el ciclo del carbono hace posible la vida en la tierra.

FUEGO
La quema de bosques y el uso de combustibles fósiles inundan el aire de CO2.

DEPÓSITOS
Cantidades enormes de carbono permanecen durante eones al margen de la circulación, al quedar atrapadas en el carbón, el petróleo y el gas natural, las rocas de la corteza terrestre o las profundidades oceánicas.

INTERCAMBIOS
El dióxido de carbono, soluble en agua, circula continuamente entre el aire y el mar. También se dan intercambios de carbono entre las plantas y los animales marinos.

CRECIMIENTO
Las plantas absorben CO2 de la atmósfera mediante la fotosíntesis y utilizan el carbono como fuente de energía y como materia prima de sus propios tejidos.

DESCOMPOSICIÓN
La respiración de las bacterias y los hongos que se alimentan de materia orgánica devuelven CO2 a la atmósfera.

EL DESAJUSTE HUMANO
Para la correcta imbricación de las muchas piezas que componen el ciclo del carbono es preciso que grandes cantidades de este elemento abandonen la atmósfera y queden almacenadas en los bosques, los océanos y los yacimientos subterráneos del carbón, petróleo y gas natural. El hombre ha alterado el ciclo al provocar la liberación del carbono acumulado en esos depósitos, empezando por la quema de bosques. El uso de combustibles fósiles ha acelerado el proceso e inundado la atmósfera con dióxido de carbono suficiente para alterar el clima mundial.

AVIDEZ POR EL CARBONO
El mapa de la vegetación terrestre y marina indica las áreas con mayor consumo de carbono durante la primavera boreal, de marzo a mayo. El color verde corresponde a una elevada actividad fotosintética. Desde los bosques boreales y las selvas tropicales hasta el fitoplacton del Atlántico Norte, los vegetales retiran miles de millones de toneladas de CO2 del aire y el agua. La existencia de sumideros de carbono es vital para moderar la acumulación de este gas en la atmósfera.

ESPECTACULAR AUMENTO DEL CO2
Ninguno de los grande cambios climáticos de los últimos 400.000 años, caracterizados por una sucesión de glaciaciones y períodos interglaciales, produjo un incremento tan acusado del CO2 atmosférico como el que se registra desde hace siglo y medio. El análisis del aire atrapado en el hielo de la Antártida ha puesto de manifiesto que el uso masivo de combustibles fósiles es el responsable de que las concentraciones de CO2 hayan dejado de oscilar entre márgenes estables.

EL EFECTO INVERNADERO
La mayor parte de la flora y la fauna terrestres perecerían de frío si la atmósfera no retuviera el calor. Actuando como la cubierta de un invernadero, una mezcla equilibrada de vapor de agua, CO2, metano y otros gases devuelve a la superficie terrestre una parte del calor solar por ella irradiado, suficiente para mantener en 14ºC la temperatura media del planeta. Este calentamiento natural se ha visto acentuado, a partir de la revolución industrial, por un aumento del 30% en la concentración de CO2. En el último centenar de años, la temperatura de la Tierra ha experimentado un incremento de algo más de medio grado, que ha tenido como consecuencias una intensificación de las tormentas la subida del nivel del mar.

Artículo extraido de un reportaje sobre el carbono del National Geographic.

1 comentari:

Bea Vicent ha dit...

Como no vamos a tener un efecto invernadero tan grande si realmente lo unico que hacemos es liberar carbono, en todo, parece que solo sepamos contaminar.