diumenge, 10 de maig de 2009

¿Virus? ¿O Componentes de un Organismo?


La extraña interacción entre una avispa parásita, una oruga en la que la avispa pone sus huevos, y un virus que la ayuda a derrotar al sistema inmunitario de la oruga, ha llevado a algunos científicos a replantearse la definición de lo que es un virus.

Donald Stoltz, profesor de microbiología e inmunología en la Universidad Dalhousie en Halifax, Nueva Escocia, Canadá, y James Whitfield, profesor de entomología en la Universidad de Illinois, desvelan en un análisis cómo no pueden ser plenamente apreciadas las diferentes maneras en las que los virus operan dentro y entre los organismos con los que interactúan.

Su análisis se basa en los resultados también recientes de un estudio dirigido desde la Universidad François Rabelais, en Tours, Francia. En este estudio, se ha comprobado que los genes que codifican al virus que ayuda a la avispa a parasitar de manera eficaz a las orugas, en realidad están integrados en los cromosomas de las avispas.

Estos genes, que demuestran estar relacionados con los de otro grupo conocido de virus, son una parte indivisible de la herencia genética de las avispas, siendo por ello transmitidos de una generación de avispas a la siguiente.Aunque no es inusual encontrar el ADN de un virus incorporado en los cromosomas de sus portadores, en este caso la avispa no es el único portador del virus. Los genes virales se replican (se copian a sí mismos) dentro de la avispa (el portador permanente), pero en realidad tienen como blanco de ataque (y actúan sobre éste) al sistema inmunitario de las orugas (un portador temporal).

Lo más inedito de estos virus es que el organismo en cuyo ADN se encuentran incorporados sus genes no es el mismo organismo sobre el que tales genes actuarán. De esta manera, es como si el virus tuviera dos organismos receptores, aunque sin que el virus siga en ninguno de ellos un ciclo de vida completo.El virus beneficia a la avispa y depende de ella para su propia supervivencia, sugiriendo ello un tipo de mutualismo obligado que es poco común en los virus.Hace más de 40 años que la comunidad científica sabe que algunas especies de avispas parásitas inyectan virus de esta clase en las cavidades corporales de las orugas al mismo tiempo que depositan sus huevos en éstas. Como estos virus se han convertido en una parte esencial del genoma de las avispas, algunos investigadores han sugerido que no deben seguir siendo considerados como tales. Una correspondencia sobre la situación podría ser la de considerar erróneamente a ciertas células de nuestro cuerpo como bacterias.Los estudios futuros que se realicen en la línea de investigación seguida por este reciente análisis podrían ayudar a responder de manera concluyente la cuestión sobre si es correcta la manera de definir a los virus

1 comentari:

Marta ha dit...

Muy interesante el hecho de que algo a lo que se le ha llamado "virus" en realidad sea algo vital para el animal que lo porta (que no para el que lo recibe).
El virus se comporta como tal dentro de la avispa (porque se replica), siendo ésta una portadora permanente, pero a ella no le afecta. No obstante, a la oruga, el portador temporal, sí, debilitándole el sistema inmunitario y facilitando que la avispa ponga sus huevos.
Aunque yo no veo bien el hecho de que se quiera cambiar la denominación de "virus" porque para la avispa no sea letal. Para la oruga sí que lo es, así que la misma razón hay para cambiar el nombre como para no cambiarlo.
¿Por qué la "enfermedad del moquillo" de los perros, que no se transmite a humanos, es considerada un virus? ¿Quién ha decidido que la vida de una oruga no es igual de importante que la de una avispa?