dissabte, 21 de maig de 2011

Testosterona: el objetivo es el triunfo

De la testosterona se cree o se creía hasta ahora que incitaba a la violencia y a la agresividad, que estimulaba una actitud egocéntrica y antisocial

Dudando de la creencia popular, un grupo de científicos de la Universidad de Zúrich, llevó a cabo recientemente un experimento donde solo tomaron parte mujeres. En este experimento cuyo objetivo era el reparto equitativo de una determinada cantidad de dinero entre dos personas, las mujeres a las que se les administró la preparación, bien de testosterona o bien la de placebo (práctica habitual en experimentos), debían ser quienes efectuaran y propusieran dicho reparto a la otra persona. Debían conseguir que la otra persona aceptara la cifra ofrecida o de lo contrario, ambas partes se quedarían sin dinero alguno.


Tras suministrarles testosterona a unas y placebo a otras, se les pidió que trataran de adivinar qué habían recibido exactamente si placebo o testosterona. Después de esto, procedieron a efectuar el experimento.



Qué recibieron

Qué creyeron haber recibido

Cuántas repartieron dinero equitativamente

Placebo

Testosterona

10% del total de veces

Testosterona

Placebo

60% del total de veces

Testosterona

Testosterona

30% del total de veces

Placebo

Placebo

50% del total de veces


Así se demostró que la testosterona no incita a la avaricia si no a perseguir y alcanzar la victoria y el triunfo, sea cual sea. Tal vez, las mujeres que tomaron placebo y creyeron haber tomado testosterona actuaron de esta forma por una creencia y actitud inducida, pensando que los efectos de la testosterona serían el potenciar la avaricia por ejemplo. Sin embargo, el mayor éxito se obtiene en los casos donde la testosterona fue administrada y produjo efectos notables y en las mujeres que habían tomado placebo y actuaban “de buena fe” o en pos del premio.


El hecho, en la práctica y en la vida normal, es que en nosotros permanece ese instinto animal que nos empuja a imponernos mediante la intimidación. Al ser ese el principal medio de alcanzar el éxito, la aceptación o la admiración, es ese mecanismo el que resulta estimulado.


El experimento fue publicado en la revista científica “Mente y Cerebro”, de Investigación y Ciencia, de los meses de marzo y abril del año 2011.

2 comentaris:

Martagarcia ha dit...

Se trata de una notícia muy curiosa aunque en mi opinión pienso que con estos datos no se demuestra nada en concreto.
De todas formas y como he dicho antes es muy curioso saber como actua cada persona dependiendo de si se les ha inyectado testosterona o placebo tengan una mayor o menor abaricia.

Rafa Dep.BioGeo ha dit...

Es interessant, però jo també crec que està fet amb un grup molt reduit de persones, i es difícil arribar a unes conclusions clares