diumenge, 1 de desembre de 2013

NTRK3, gen responsable del trastorno de pánico

Un estudio realizado señala al gen NTKR3 como factor relacionado con el desarrollo de trastorno de pánico. Los investigadores han definido el mecanismo específico de formación de las memorias del miedo, hecho que ayuda a desarrollar nuevos tratamientos farmacológicos y cognitivos.




   Cinco de cada cien personas sufren en España un trastorno de pánico -enfermedad incluida en trastornos de ansiedad- con el que padecen ataques de miedo frecuentes y repentinos que limitan las diferentes acciones cotidianas del día a día, como conducir o trabajar.

  Se conocía que esta enfermedad tenía una base neurobiológica y genética y ahora, gracias a los investigadores del centro de Regulación Génomica (CGR), se ha descubierto que es el gen NTRK3 el responsable de la codificación de una proteína esencial para la formación del cerebro, la supervivencia de las neuronas y el establecimiento de conexiones entre ellas, es decir, un factor de susceptibilidad genética para el trastorno de pánico. Este estudio ha sido publicado en el Journal of Neuroscience.

   La desregulación de NTRK3 produce cambios que provocan que el sistema de memoria relacionado con el miedo no funcione correctamente. Son el hipocampo y la amígdala los encargados, principalmente, de procesar este sentimiento. Con esto, los investigadores del CRG han descubierto que en las personas que padecen trastorno de pánico hay una sobreactivación del hipocampo y una activación alterada del circuito de la amígdala, lo que revierte en una formación exagerada de las memorias de miedo. 

  También se ha encontrado un fármaco que modula el sistema inhibidor del miedo en el cerebro, la tiagabina, capaz de revertir la formación de memorias de pánico.

   Aún así, uno de los investigadores concluye diciendo que "El problema es que los fármacos tienen muchos efectos colaterales y las psicoterapias están poco dirigidas a momentos concretos del proceso de formación y olvido de las memorias de miedo". Aunque ellos empiezan a trabajar en un mecanismo específico que puede ayudar a desarrollar nuevos fármacos y a identificar los momentos clave para actuar con terapia cognitiva.

   En mi opinión, es un gran avance científico que puede mejorar la vida de muchas personas y que abre la puerta a futuros estudios.

   Podemos incluir el artículo en el tema 15 del libro de Biología: los genes y su función.

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