diumenge, 29 de novembre de 2015

El Mar Muerto iraní se queda sin agua

    El lago Urmía era hasta hace doce años una atracción turística importante. Iraníes y extranjeros viajaban  hasta el noroeste del país, en el Azerbaiyán iraní, para contemplar la ceremonia que brindaba la naturaleza, con la imponente función que representaban millones de pelícanos y flamencos y otras aves migratorias que recalaban en el mayor lago salado de Oriente Medio para alimentarse. Hoy, el lago se ha convertido en un páramo salino, en el que no hay peces, porque nunca los hubo, ni apenas aves ni turistas.



    Los expertos aseguran que en la actualidad solo contiene el 5% del agua que tenía hace veinte años. La evaporización del lago lo ha transformado en un descomunal salobral de 5.200 km cuadrados, con una profundidad máxima de 16 metros en los tramos más hondos. Las causas que explican este desastre ecológico son las políticas medioambientales agresivas, calentamiento global, despilfarro de agua y una sequía prolongada por la falta de lluvia.

    La población de Urmía que en sirio significa "ciudad del agua", se ha levantado en pie de guerra y pide al gobierno que adopte con urgencia medidas que permitan restituir el lago, declarado reserva de la biosfera. su sequía esta provocando tormentas de sal que siembran las tierras de partículas tóxicas que destruyen los cultivos. La contaminación salina del aire tiene efectos nocivos para la salud de la población. Activistas medioambientales y expertos llevan tiempo denunciando la detección de un mayor número de enfermos de cáncer, patologías respiratorias, de la vista y aumento de la presión arterial.

    La gravedad del caso ha hecho al gobierno reaccionar, el cual ha anunciado un plan para restaurar el lago. Pero la sequía del lago Urmía no es un caso aislado. Es el reflejo de la severa crisis medioambiental que padece Irán, cuyas tierras se está secando de manera alarmante. Si no se adoptan medidas de urgencia, parte de la población de Irán podría verse obligada a emigrar a otros puntos del país para sobrevivir.
Enlace de la noticia: http://www.elmundo.es/ciencia/2015/11/02/56308d3eca474148128b4585.html