diumenge, 16 de novembre de 2014

Incremento en la deforestación de la selva amazónica por primera vez en una década


Brasil parecía ser hasta el momento un buen modelo a seguir en lo relativo a la reducción de la deforestación de la selva amazónica. En 2012 se talaron 4.571 kilómetros cuadrados, a diferencia de los 27.772 kilómetros en 2004. Todo esto fue gracias a la acción del Gobierno contra las actividades ilegales. Sin embargo, en 2013 la cifra aumentó a 5.891 kilómetros, tras una década de descenso.

Este año parece que sigue la misma tendencia, ya que en el periodo de agosto y septiembre se deforestaron 838 kilómetros, prácticamente el doble en relación al mismo periodo en 2013. Deberemos esperar a los resultados de 2014 para confirmarlo con seguridad,

¿A qué se debe esta repentina subida? Los informes realizados apuntar al agotamiento de la política de lucha contra la deforestación en Brasil. La Academia Nacional de Ciencia de estados Unidos publicó un estudio donde se recomienda cambiar la forma en la que se afronta el problema. También afirma que no son las grandes propiedades las que causan más daño, aunque deforestan más, sino las pequeñas. Esto es debido a que el control se realiza mediante vía satélite y la inspección, donde es más fácil controlar las grandes extensiones.


Este aumento se debe a un conjunto de factores diversos, como la especulación con bosques públicos, la expansión del área destinada a la agricultura y la acción de los grileiros, aquellos individuos que usurpan tierras mediante el uso de documentación falsificada. A esto se le suma el difícil control de un área tan extensa como es la Amazonia Legal que ocupa hasta el 60% del territorio brasileño. La conclusión es la necesidad de un endurecimiento de las medidas de control.

En 2009, el por entonces presidente de Brasil, Lula, firmó en un pacto en la Conferencia Mundial del Clima (COP-15) en Dinamarca, comprometiéndose a reducir un 80% la deforestación de la Amazonia antes de 2020.  Este objetivo parece alejarse con las nuevas cifras, ya que en 2016 la tasa debería situarse en 3.500 kilómetros cuadrados, y repetimos, la tasa actual es de 5800.


Esta situación podría resultar crítica, ya que conllevará la subida drástica de las emisiones de dióxido de carbono y Brasil pasará de ser un referente en el ámbito ecológico para volver a ser una preocupación.

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1 comentari:

isaac ha dit...

Muy buen post sobre un tema de vital importancia ahora mismo y sobre el que se debe actuar para evitar lo más rápido posible, ya que el Amazonas es una de las fuentes de oxígeno más importantes del mundo. Aquí dejo algunos tipos de medidas que se han tomado para obtener el propósito de reducir la tala incontrolada: http://www.iadb.org/es/temas/forestacion/la-lucha-contra-la-deforestacion-en-el-estado-brasileno-de-acre-amazonas,2556.html