El virus de Epstein-Barr infecta a gran parte de la población, y se considera una condición necesaria para padecer la enfermedad, aunque no suficiente. Sin embargo, aún no se ha descubierto por qué solo afecta a un pequeño sector.
Representación de una vaina de mielina en una neurona. Fuente: mielina - Búsqueda Imágenes

Crece la evidencia de que la reactivación del VEB podría ser el mecanismo principal por el que este virus lleva a la patología y la progresión de la esclerosis múltiple.

Esta reactivación sí es consistente con los datos de Laakso, tanto por las alteraciones en las células inmunitarias como por la presencia abundante del virus en la saliva y de su ADN en los ganglios. Por ello y para Ascherio, “los resultados apoyan un papel de la activación lítica [destrucción celular] del VEB en la esclerosis múltiple”.
En resumen y según Bjornevik, “esta demostración de conjuntos de células B alteradas y respuestas de células T específicas contra el VEB aporta importantes indicios sobre los mecanismos”. Así, los datos sugieren que la clave no estaría en los anticuerpos autolesivos, sino en la reactivación del virus latente que permanece infectando las células B, y que llevaría a estas a estimular a su vez la función de las células T citotóxicas.
Los científicos destacan el valor de los nuevos indicios de cara al tratamiento. Para Ascherio, la reactivación lítica del virus “podría abordarse con fármacos antivirales”. Laakso destaca la posibilidad de mejorar la terapia de depleción de células B, empleada en dolencias autoinmunes pero que acarrea efectos adversos, como el riesgo de infecciones al reducir las defensas: “Una terapia de depleción de células B más dirigida podría ser eficaz y sería ideal”.
Kjetil Bjornevik, primer autor de aquel mismo trabajo, el hecho de que los investigadores finlandeses no hayan encontrado estos anticuerpos “no disminuye el valor del estudio”, dice a SINC, ya que en ambos casos se han examinado diferentes aspectos de la patología de la esclerosis múltiple. Bjornevik considera que “el enfoque innovador de analizar los ganglios cervicales y demostrar alteraciones en las células B representa un avance en el campo”.