diumenge, 14 de novembre de 2021

Consiguen reparar graves lesiones de médula espinal en ratones

Científicos americanos logran recuperar la movilidad en roedores mediante una única inyección de péptidos sintéticos ‘danzantes’.


Un equipo de investigación americano, pertenecientes a la Universidad de Northwestern (Illinois) ha desarrollado una terapia que permite reparar y recuperar tejidos dañados de roedores, que rodean la médula espinal y en plazo de cuatro semanas los ratones pudieron caminar nuevamente.
“Las moléculas utilizadas son péptidos sintéticos que incluyen una señal biológica para activar la reparación y regeneración de los tejidos dañados en la médula espinal” Indica Samuel I. Stupp, líder del trabajo.
El desarrollo realizado por parte de los investigadores ha supuesto inyectar multitud de filamentos a nanoescala. Estos filamentos contienen cientos de miles de péptidos unidos entre sí. Inicialmente los filamentos se disuelven en agua al ser inyectados, pero al entrar en contacto con los tejidos vivos de la médula, se forma una matriz similar a la matriz natural que rodea a todas las células. 

Lo importante de esta terapia es que se sabe que cuando se mueven las moléculas que forman los filamentos portadores de las señales de regeneración y reparación, estas células son mucho más efectivas para la regeneración. 

Por todo ello, lo más novedoso del desarrollo llevado a cabo por el equipo de investigación es que se ha podido controlar el movimiento de todas estas moléculas dentro de las nanofibras. El movimiento sirve para conectarse de manera mucho más eficaz con los receptores 

Evidentemente el objetivo final es poder aplicar la terapia a pacientes humanos con lesiones medulares provocadas por accidentes de tráfico, lesiones ocasionadas en el deporte y otro tipo de incidentes cuyo daño es irreversible.

Con la terapia utilizada se envían señales a las neuronas de la médula espinal dañada, para ordenar su regeneración, construir nuevos vasos sanguíneos y formar mielina, la sustancia que rodea a las neuronas y permite enviar señales bidireccionales entre el cerebro y el resto del cuerpo, lo que nos permite activar la sensibilidad y el movimiento. 

Posteriormente, una vez regeneradas las neuronas dañadas todo el material inyectado se biodegrada en nutrientes para las células y en unas 12 semanas desaparecen del organismo y no produce efectos secundarios. 


ENSAYOS EN HUMANOS


En 2022 está previsto gestionar la solicitud a la FDA de Estados Unidos para poder recoger los requisitos que permitan comenzar los ensayos en humanos. 

Como primera investigadora firmante del estudio, aparece la española Zaida Álvarez Pinto, que ha vuelto a España después de estar siete años en esta Universidad americana. 

Además, según se subraya en el estudio, esta terapia podría adaptarse a otro tipo de regeneración de tejidos, como pueden ser los del cerebro afectado por accidentes cerebrovasculares y enfermedades neurodegenerativas, como el párkinson y el alzhéimer


La noticia ha sido extraída de la agencia SINC la imagen de aquí y el vídeo de aquí

 Este artículo esta relacionado con los contenidos de segundo de bachillerato.





2 comentaris:

N G A ha dit...

La biomedicina avanza a pasos agigantados. Menuda novedad que ya sean capaces de solucionar problemas psicomotrices y todo, aunque de momento sea solo en ratones. Esperemos que no en mucho tiempo sea también aplicable a tratamientos en humanos.

L A G ha dit...

Se ve claro un gran avance de la ciencia respecto a la salud de los humanos, esto quiere decir que vamos por buen camino.

Esta nueva técnica para conseguir la movilidad de muchas personas con dificultades de movimiento u otros problemas como sería el alzhéimer, resulta ser muy necesaria hoy en día. En cambio, los investigadores prefieren invertir su tiempo en temas de actualidad, como resulta ser el Covid-19, dando menos importancia a otros temas que siguen vigentes entre la sociedad.

Claro está que el SARS-COV-2 está acabando con la vida de muchas personas, pero a mi parecer, le están dando demasiada importancia a algo con lo que debemos aprender a vivir a diario. A su vez, no mostrando un gran interés por las personas con discapacidades por accidentes(la gran mayoría), consiguen que estos no sean incluidos en la sociedad como seres plenos, es decir, los investigadores deberían hacer más estudios sobre este tema para conseguir facilitarles la vida a las personas con problemas y no centrarse tanto en los temas de actualidad. Por esta razón, este artículo me ha parecido muy interesante y necesario.