diumenge, 15 de febrer del 2026

La enzima topoisomerasa I, una diana terapéutica para el desarrollo de nuevos antibióticos

Un estudio del Instituto de Salud Carlos III y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, confirma que la enzima topoisomerasa I, que controla la estructura del ADN bacteriano, es el objetivo molecular de un nuevo compuesto antimicrobiano llamado seconeolitsina.


Imagen microscópica de Streptococcus pneumoiae./ Wikipedia. Fuente: Sinc

La investigación se realizó en la bacteria Streptococcus pneumoniae, la principal causante de la neumonía propagada en la población, y demuestra que este compuesto es eficaz también frente a Mycobacterium tuberculosis. El aumento de la resistencia a antibióticos ha impulsado el estudio de la topoisomerasa I como nueva meta terapéutica.

Las investigaciones del ISCIII añadieron al lugar de interacción de la enzima una mutación, mediante ingeniería genética, para hacer a la bacteria más resistente al compuesto. Además, se comparó la actividad de la enzima normal y la mutante en distintas condiciones, donde los resultados indicaron que la mutante tenía una actividad menor, cosa que reducía el crecimiento bacteriano. También se observó que era imposible sustituir un alelo común por una mutante en el cromosoma.

Representación de cómo la actividad de relajación del proceso de superenrrollamiento negativo de la topoisomerasa I es esencial para la transcripción llevada a cabo por la ARN polimerasa. / ISCIII. Fuente: Sinc


Compactación del ADN de las bacterias

A principios de este año se publicó un artículo en la revista Frontiers in Microbiology, que explicaba que el equilibrio entre las dos principales enzimas responsables de la compactación del ADN microbiano es esencial para la supervivencia y función de las células. 

Esta investigación indica que, la topoisomerasa I es la clave para el desarrollo de nuevos antibióticos.


Fuente: La enzima topoisomerasa I, una diana terapéutica para el desarrollo de nuevos antibióticos