dimecres, 23 de novembre del 2016

El metano en nuestras vidas



Entre los gases de efecto invernadero, los principales son el CO2, CH4, N2O y los halocarburos (flúor). Pero una molécula de metano tiene 21 veces más de efecto de calentamiento que una de CO2.
El cambio climático junto con el calentamiento de las aguas oceánicas, en un futuro, provocará que el metano (equivalente a 60000 millones de toneladas de carbono) se funda. 

Una vez que el metano y las moléculas que crea el ozono son liberadas a la atmósfera por fuentes naturales, estos gases se mezclan y reaccionan entre si, lo que transforma su composición. Cuando los gases se alteran, su contribución al calentamiento por efecto invernadero también sufren cambios. Así, el verdadero efecto de la emisión de un gas de efecto invernadero aislado sobre el clima resulta muy difícil de identificar. 



La ósmosis es un factor que afecta también a este proceso, que provoca una bomba osmótica; riesgo al metano. El hidrato de metano se encuentra mayoritariamente en los océanos, en depósitos que están llenos de gas metano. El problema del cambio climático hará que los depósitos de gas metano, nombrados anteriormente, se fundan y se extienda el metano al exterior del océano. Testimonio de Julyan Cartwright. 

Las fuerzas osmóticas surgen de un gradiente de composición de fluido dentro de un medio que posee un grado de semipermeabilidad. Consideremos el flujo inducido por el gradiente de presión osmótica asociado con una liberación de agua dulce saturada con metano en profundidad en el mismo medio poroso heterogéneo bajo un filtrado. 

Aquí tenéis el enlace completo a la noticia. 

Este post pertenece al libro de CTM de 2ºBACH