divendres, 20 de novembre del 2015

Los cloroplastos también participan en la defensa de las células


En este artículo hablaremos sobre el reciente descubrimiento de la función de los cloroplastos en la protección de las células vegetales contra los virus.

Estromas
Los cloroplastos, que son el componente principal en la realización de la fotosíntesis en las plantas celulares, se ha descubierto que también juegan un papel esencial en la respuesta inmunológica de estas células, gracias a unos tubos que conectan el cloroplasto con el núcleo.

Cuando una célula vegetal es infectada por un patógeno, se crean unas redes de tubos o hilos llamados “estrómulos” que se extienden, yendo desde las cavidades en las que se producen las reacciones de fijación del CO2 durante la fase oscura de la fotosíntesis, los llamados estromas de los cloroplastos, como bien podemos ver en el vídeo (aquí hay más). 

Estos hilos serán utilizados para conectar este orgánulo con el núcleo celular con el objetivo de enviar señales que inducirán la muerte de la célula que esté infectada.




Pero además, los cloroplastos también actúan en las células vecinas enviando estas mismas señales al núcleo para modificar la información genética con el objetivo de hacer que sean más resistentes a la infección, y, por tanto, evitar más muertes en las células próximas. En el caso de las células animales, aunque estas carecen de cloroplastos, sí tienen mitocondrias, cuya función es parecida a la de los cloroplastos, ya que también participan en la programación de la muerte de la célula.

Aunque cabe mencionar que los estromas fueron descubiertas hace 50 años, no ha sido hasta ahora cuando se ha encontrado su función específica en el proceso biológico.

Tanto los cloroplastos como su función aparecen en el Bloque II: Estructura y Función celular, en el tema 10, mientras que la respuesta inmunológica la podemos encontrar en el Bloque IV: Microbiología y autoconservación, en el Tema 19 del libro de Biología de 2º de Bachillerato.

Este puede ser un gran avance en tanto la comunicación entre los orgánulos como en la respuesta antibacteriana de las células, como bien dice Savithramma Dinesh-Kumar, profesor de la planta de biología en la UC Davis y el principal autor del estudio realizado por la UCDavis.

diumenge, 24 de gener del 2010

Nuevo gen de la AUTOFAGIA

Como hemos estudiando los órganos celulares recientemente, aquí os dejo una noticia relacionada con uno de ellos, en concreto los lisosomas.

Como sabemos los lisosomas son vesículas rodeadas de membrana que contienen enzimas hidrolíticas encargadas de las digestiones intracelulares. Si el material es exterior, entra en la célula incorporandose en vesículas de endocitosis y es transferido al lisosoma para diferirlo; tal proceso es llamado heterofagia. En cambio si la célula digiere orgánulos envejecidos, proteínas dañadas y otros componentes que si no desintegrara y reciclara pondrían en peligro su vida; recibe el nombre de autofagia.


En está noticia los investigadores del Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona) afirman haber identificado un nuevo gen que favorece la autofagia celular. Se refieren a la proteína DOR que interviene en las etapas iniciales de la autofagia. Dicha proteína facilita la formación de los autofagosomas que son las estructuras que rodean los elementos a degradar, los capturan y los transportan hacia los lisosomas. A continuación los autofagosomas se fusionan con los lisosomas para formar los autolisosomas, donde finalmente diversos enzimas eliminan los componentes intracelulares innecesarios o dañados.

Los investigadores han comprobado en células in vitro y en mosca Drosofila que sin DOR la capacidad de autofagia en la célula decrece. Ahora, una vez descubierto este gen en la vía de la autofagia, pretenden estudiar si se encuentra activo o silenciado en células tumorales. Pero primero lo probaran en animales.


Estos científicos afirman que es muy importante descifrar todos los genes y sus productos (las proteínas) que controlan la autofagia en las células. Pues hay evidencias de la relación de la autofagia con la aparición y progresión del cáncer, las patologías neurodegenerativas, las infecciones y el envejecimiento. Un ejemplo sería el Hungtinton causada por la acumulación anormal de proteínas debido a una reducción de la autofagia. Una medida en estos casos sería la toma de fármacos que podría limpiar los agregados que causan la enfermedad en las células y aligerar los síntomas.

Me parece una noticia muy interesante y admiro los avances que cada día se hace con el fin de diagnosticar una enfermedad más temprano y así poder actuar.

Enlace noticia: lisosoma