Una investigación muestra que las células T sufren cambios previsibles a medida que envejecemos, lo que reduce la eficacia de las vacunas. Este descubrimiento podría permitir desarrollar vacunas adaptadas al proceso de envejecimiento.
Los científicos se planteaban la posibilidad de crear vacunas personalizadas o incluso modificar las células T mediante técnicas como CRISPR.
Realizaron un estudio que analizó durante más de 2 años a 96 adultos y permitió crear un mapa muy completo del sistema inmunitario, con millones de células estudiadas.
Gracias a esto, se entiende mejor el envejecimiento y se abre la posibilidad de mejorar las vacunas y recuperar la función inmunitaria en personas mayores, así como prevenir enfermedades relacionadas con la edad.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada