La Organización Mundial de la Salud ha informado que durante 2018 y 2020, unos 360.000 niños serán vacunados contra la malaria. Se trata de la primera prueba a gran escala de la vacuna RTS,S, que podría proteger de forma limitada contra esta dolencia.
La OMS ha indicado que la vacuna debe usarse junto a otras medidas preventivas, como mosquiteros, insecticidas, repelentes y medicamentos antipalúdicos. La vacuna RTS,S, también conocida como Mosquirix, ha sido desarrollada por un farmacéutico británico en colaboración con la iniciativa PATH por una vacuna contra la malaria. Este proceso se desarrollará en niños de entre cinco y 17 meses.
El fármaco pasó las pruebas científicas anteriores y en 2015 recibió el visto bueno. El propósito es evaluar la efectividad de la vacuna, la viabilidad de su administración a poblaciones de riesgo, ya que se deben administrar cuatro dosis en un estricto horario.
Aunque la RTS,S no permite una completa protección contra la malaria, es la vacuna más efectiva desarrollada hasta la fecha, ya que redujo en un 40% el número de episodios de esta dolencia en las pruebas realizadas a 15.000 personas durante cinco años de ensayos clínicos, y podría por tanto salvar miles de vidas. En un futuro, habrá otras vacunas y serán más eficaces, pero mientras tanto esta tendrá un impacto significativo
Han sido seleccionados Kenia, Ghana y Malawi ya que sus índices de malaria son altos y tienen una larga tradición en los usos de mosquiteros y otras medidas. Esta prueba es el último paso tras décadas de trabajo en la lucha para erradicar la malaria.
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Este artículo pertenece al bloque IV "Microbiología y Autoconservación" del libro de 2 de Bachiller de Biología.

