divendres, 18 de novembre del 2016

Migración a causa del cambio climático

Los migrantes ambientales son personas que han tenido que dejar su tierra porque ésta se ha deteriorado a causa del cambio climático y ha dejado de ser productiva. Desde el año 2000 se está advirtiendo que el número de refugiados ambientales aumentaría considerablemente y ahora, más de 15 años después, está claro que existen zonas geográficas más vulnerables que otras y que muchas personas han tenido que emigrar por la degradación de la tierra donde vivían (por inundaciones, degradación del suelo...).

Lago de Aral
Un ejemplo es el lago de Aral, en Rusia, en el que hasta hace unos años vivían muchos pescadores, pero que ahora está prácticamente abandonado porque se ha secado de forma acelerada. Haití es otro lugar muy amenazado ya que la sequía, los ciclones, los huracanes y las inundaciones se están volviendo más frecuentes y su impacto se amplifica por la degradación ambiental del país.

El mundo en desarrollo se está convirtiendo rápidamente en uno más urbano. En  2008, el número de personas que viven en las ciudades superó al de las que permanecen en zonas rurales.

Muchas veces en la migración influye tanto el aumento demográfico como el clima. El problema es que no se sabe cómo determinar la importancia de los factores ambientales ya que muy a menudo se ignora la relación entre el cambio climático y el aumento de la población, pero está claro que esta relación tiene consecuencias. Para 2050, se prevé que una de cada 45 personas sea una migrante ambiental y que no solo se emigrará de los países pobres a los ricos. Por ejemplo, en la costa Mediterránea se producirán migraciones porque en esta zona se está experimentando un proceso de desertificación.

En el futuro, todo el planeta tendrá que afrontar la carga económica y social de las consecuencias de la migración producida por el cambio climático, que se podrían evitar si hubiera más concienciación entre la población de este problema.


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