dimarts, 17 de març del 2020

Mayor mapa genético de trastornos psiquiátricos

Estudio publicado en la revista Cell ha descrito 109 variantes genéticas relacionadas con ocho patologías psiquiátricas: el autismo, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), la esquizofrenia, el trastorno bipolar, la depresión, el trastorno obsesivo compulsivo, la anorexia y el síndrome de Tourette. Para ello, ha trabajado con cerca de 230.000 pacientes de todo el mundo. 
Se trata de la investigación más detallada que se ha publicado hasta ahora sobre genética de trastornos psiquiátricos. Más allá de elaborar una lista de posibles factores genéticos que predisponen a desarrollar estas patologías, la investigación determina qué factores de riesgo comparten los diferentes trastornos psiquiátricos. Un 25 % de la población mundial está afectada por algún tipo de trastorno psiquiátrico que puede alterarles la capacidad intelectual, la conducta, la afectividad y las relaciones sociales El estudio ha definido tres grupos de trastornos genéticamente afines: los que responden a comportamientos compulsivos (anorexia nerviosa, trastorno obsesivo-compulsivo, síndrome de Tourette); los trastornos del humor y psicóticos (trastorno bipolar, depresión mayor y esquizofrenia) y los del neurodesarrollo de inicio precoz (trastorno del espectro autista, TDAH y síndrome de Tourette). 

Comprobamos que estas agrupaciones, basadas en criterios genéticos, concuerdan con el tratamiento clínico de las patologías. Según detalla Bru Cormand, de la Universidad de Barcelona, «los trastornos clasificados dentro de un mismo grupo tienen tendencia a compartir más factores genéticos de riesgo entre ellos que con los otros grupos. Además, también comprobamos que estas agrupaciones, basadas en criterios genéticos, concuerdan con el tratamiento clínico de las patologías». Ahora bien,  «el nuevo trabajo no hace hincapié en los genes que comparten los miembros de un mismo grupo, sino en los genes compartidos por el máximo número de trastornos». Es decir, aquellos factores que darían lugar a un cerebro ‘sensible’, más propenso a sufrir cualquier trastorno psiquiátrico. «Que acabe siendo uno u otro trastorno dependería de factores genéticos más específicos, sin olvidar los factores ambientales». 

Es conocido que los pacientes tienden a manifestar muchos trastornos psiquiátricos al mismo tiempo o secuencialmente, a lo largo de su vida. Según los resultados del trabajo, el gen DCC  está presente en los ocho trastornos estudiados. A su vez, el gen RBFOX1  está implicado en siete de los ocho trastornos. También se ha visto, por ejemplo, que el TDAH y la depresión comparten un 44 % de los factores genéticos de riesgo que son frecuentes en la población general. Y en el caso de la esquizofrenia y del trastorno bipolar, la cifra llega al 70 %. El gen RBFOX1  está implicado en siete de los ocho trastornos. . Cormand destaca que «ahora sabemos que esta coocurrencia de trastornos psiquiátricos tiene, en parte, una base genética. Por tanto, en el caso de una persona afectada por TDAH, podemos llegar a estimar el riesgo de que desarrolle otros trastornos –por ejemplo, la adicción a drogas– y así tomar medidas preventivas. Sin embargo, estas predicciones son de carácter probabilístico y no hay certezas sobre ellas», aclara. 

Formación de un gen 
El trabajo se adentra, en el impacto de la expresión génica en regiones específicas, como los órganos, regiones del cerebro, etc. Así como en el momento en el que se activan y se desarrollan. El estudio revela que los genes suelen expresarse más durante el segundo trimestre del embarazo, coincidiendo con un momento decisivo en el desarrollo del sistema nervioso. Curiosamente, algunas variaciones genéticas pueden ser un factor de riesgo para un trastorno determinado pero tener un efecto protector en otros casos. «En el estudio se han identificado once regiones del genoma en que los efectos son contrarios en diferentes parejas de trastornos», detalla la profesora Raquel Rabionet, que confirma que todavía estamos lejos de poder resolver el puzle puesto que las relaciones entre los genes son más complejas de lo que pensábamos.

 Los genes que son factores de riesgo para más de un trastorno suelen expresarse más durante el segundo trimestre del embarazo, coincidiendo con un momento decisivo en el desarrollo del sistema nervioso Los cambios en un único nucleótido del ADN podrían explicar menos de un tercio de la base genética relacionada con estas patologías. Los otros dos tercios pueden corresponder a otros tipos de alteraciones genéticas, como las variantes raras, que no son tan frecuentes en el genoma humano. Según apuntan los expertos, los trastornos psiquiátricos tienen un origen multifactorial. .  En el futuro, una de las prioridades del Consorcio de Genómica Psiquiátrica es completar el paisaje genético de los trastornos mentales mediante el análisis de otras variaciones genéticas, por ejemplo las variaciones del número de copias o CNV, que afectan a segmentos largos del ADN.

ADN

 Desde la perspectiva de la epigenética  también se quiere analizar las interacciones entre genes y ambiente, que pueden ser decisivas en psiquiatría. Además, será importante entender cómo las alteraciones genéticas se traducen en la enfermedad y ello implica estudiar en detalle la función de genes concretos señalados por los estudios genómicos –con modelos animales o celulares–. «En cualquier caso, el objetivo final será siempre utilizar la genética para mejorar y personalizar el diagnóstico, el pronóstico y la terapia de estas patologías tan prevalentes y, a menudo, tan incapacitantes para las personas que las sufren», concluyen.

Para leer la noticia completa clic aqui

divendres, 31 de maig del 2019

Nuevo tratamiento que frena el cancer de mama metastasico



Las pacientes con cáncer de mama metastásico tienen disponible desde principios de este mes un fármaco oral, descubierto con la colaboración de la investigación española, que aumenta la supervivencia libre de progresión a 28,2 meses, con lo que la duplica frente a la terapia hormonal.


Así lo constatan los resultados de los estudios preclínicos y clínicos realizados sobre el fármaco abemaciclib, comercializado como Verzenios y desarrollado por Lilly, según ha señalado el doctor Miguel Martín Jiménez, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital General Gregorio Marañón y presidente del Grupo Geicam de investigación en cáncer de mama. Martín es uno de los doctores claves en el desarrollo de esta molécula, sobre la que se lleva investigando desde 2002. El abemaciclib, según Martín, reúne un perfil farmacológico que se acerca al ideal del tratamiento médico porque es «capaz de contribuir a cronificar el cáncer de mama» y consiste en unas simples pastillas «capaces de controlar la enfermedad de una forma nunca vista con anterioridad en las pacientes con tumores hormonales, con muy pocos efectos secundarios y muy bien toleradas».





                                                                Molceula abemaciclib


Antes, las mujeres con cáncer metastásico de mama recibían como terapia estándar, cuando recaían y tenían metástasis, un tratamiento hormonal que permitía que la enfermedad se controlara durante un año, pero al cabo de ese tiempo no respondían a esa terapia y ofrecían resistencia. Pero el panorama, según el especialista, ha cambiado radicalmente al introducir este fármaco y otros medicamentos de la misma clase -inhibidores de determinadas enzimas- porque, en combinación con las hormonas que estaban tomando, se ha conseguido llegar a controlar por más tiempo la enfermedad y que no ofrezcan resistencia al tratamiento en más de dos años. Y eso, según Martín, «es inaudito» en este tipo de cáncer. Es «un antes y un después», en opinión de este oncólogo, quien además ha recalcado que esta molécula presenta unas características diferentes a los otros medicamentos del mismo tipo. «Supone una inyección de optimismo para las mujeres que sufren esta patología», según el oncólogo que, junto a otros, ha colaborado en el desarrollo clínico del fármaco, como Eva Ciruelos, del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario 12 de Octubre y vicepresidente de grupo Solti de Investigación en Cáncer de Mama. Ciruelos ha recordado que ya hay casi 30.000 mujeres que son diagnosticadas cada año de cáncer de mama en España, pero que tan solo un 8 % de las mujeres que van por primera vez a la consulta sufre uno con metástasis. La situación no es frecuente, ha dicho.


Este fármaco, que ha tenido buenos resultados en 400 pacientes españolas a las que se les ha administrado en los ensayos clínicos realizados, beneficia a las pacientes con cáncer de mama que padecen el tipo denominado luminal, un fenotipo que desarrollan el 70% de las pacientes con esta enfermedad y que posee receptores hormonales positivos. Para la doctora, la terapia contribuye con «una excelente eficacia, comodidad y tolerabilidad», pero además -ha incidido- prolonga durante una media superior a dos años el beneficio con una toxicidad aceptable.



Para leer la noticia original haz clic aquí