dijous, 10 d’octubre del 2019

El uso de ácido cítrico en diálisis

Un grupo de investigadores españoles han descubierto que el uso de citrato en los tratamientos de diálisis podría ser la solución para evitar las calcificaciones vasculares que perjudican a los enfermos renales.

 circuito de hemodiálisis
El tratamiento de diálisis sirve para eliminar las toxinas que genera nuestro cuerpo de la sangre cuando nuestros riñones no son capaces de hacerlo por sí mismos. Durante la diálisis las partículas coloidales se separan a través de una membrana dializadora del resto de la sangre como consecuencia de la diferencia de concentración. 

El problema de este tratamiento es que algunos pacientes desarrollan calcificaciones vasculares, las cuales están producidas por la acumulación de calcio en las células musculares de las arterias y provocan que estas adquieran características más propias de hueso que de músculo.

arteria calcificada
Recientemente investigadores de la Fundación Jiménez Díaz, la Universidad Autónoma de Madrid y el Hospital Universitario 12 de Octubre creen que el citrato podría ser la solución para estas calcificaciones ya que esta sustancia, además de ser un buen regulador del pH es capaz de capturar el calcio y por esta razón también podría prevenir de las calcificaciones a los enfermos renales en dialisis.

Una de las razones por las que se acumulan residuos en nuestro organismo es la acidosis y para contrarrestarla se utilizan reguladores del pH durante la diàlisis, normalmente bicarbonato-acetato, el cual reduce la cantidad de citrato en el organismo a la mitad,. De modo que si en su lugar se utilizara bicarbonato-citrato la cantidad de citrato en nuestro cuerpo se multiplicaría por cinco, logrando reducir la cantidad de calcio y en consecuencia la probabilidad de sufrir calcificaciones vasculares.

Este podría ser un gran avance médico ya que son más de 43.000 las personas que se someten a este tratamiento y cada vez aumenta el número de enfermos renales crónicos en nuestro país, de modo que mejoraría la calidad de vida de muchas personas.

Este artículo trata temas de la materia de biología de segundo de bachillerato como el pH, la diálisis y la bioquímica.
He extraído la información y la primera imagen de un artículo de la pagina web Sinc el 9 de octubre de 2019 al cual se puede acceder pulsando aquí. La segunda imagen es de aquí.




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dijous, 9 de març del 2017

LA EXPANSIÓN DE AGUAS ÁCIDAS EN EL OCÉANO ÁRTICO

Un equipo formado por 13 investigadores afirma que la acidificación oceánica se está expandiendo rápidamente en el Ártico occidental tanto en extensión como en profundidad.

La investigación publicada en la revista Nature Climate Change, señala que las aguas ácidas del Ártico se expandieron entre 1990 y 2010 aproximadamente 550 km hacia el norte y que en la profundidad de esas aguas aumentó de 100 a 250 metros. Además, este estudio apunta que la acidez de las aguas del Ártico es dos veces mayor que en el Pacífico o el Atlántico.


Según los científicos de la agencia estadounidense NOAA es importante destacar la implicación de esta acidificación para la vida marina, especialmente almejas, mejillones y caracoles, que pueden tener dificultades para construir o mantener sus caparazones en dichas aguas. El problema más grave es que los caracoles marinos, red de alimentación del Ártico e importante para la dieta del salmón, podrían ver afectada su población causando así dificultades en el ecosistema marino en una mayor escala.


Por otro lado, los científicos estudiaron muestras de agua de los mares marginales del Ártico calculando el pH y el estado de saturación de la aragonita, principal mineral en la construcción de conchas animales, mostrando que el aumento del agua del invierno del Pacífico a través del estrecho de Bering hacia el Ártico, alta en CO2 y con mayor acidez, es el principal responsable de esta extensión de acidificación oceánica.

Hay que tener en cuenta, que este fenómeno afecta a la ciencia y a la tecnología marina y pesquera y sino lo solucionamos de alguna forma producirá grandes cambios en la biodiversidad de dicho ecosistema, y por ello, en mi opinión, observando la realidad del problema, el estudio de esta dificultad ayudará a aumentar nuestra comprensión sobre el cambio climático.

Aquí, dejo el enlace de la noticia original. Además, de un vídeo complementario sobre las diversas formas de acidificación de los océanos y cómo calcular su acidez.

dilluns, 24 de novembre del 2014

Un componente del cacao evita los calculos renales de ácido úrico

Un estudio dirigido por Félix Grases, de laUniversidad de las Islas Baleares, ha demostrado que la teobromina, un componente del cacao, impide la formación de cristales como las piedras de ácido úrico en el riñón.
Un 10%de la población tiene cálculos renales que pueden ser de diversas clases dependiendo de su composición. Los cálculos más comunes son los de oxalatos aunque también hay de fosfato y ureato (sales del ácido úrico). Estos últimos suelen afectar a hombres mayores de 50 , causan recaídas y están relacionados con la obesidad y diabetes.
Las piedras de riñón se tratan de sales precipitadas. En concreto las del ácido úrico se forman cuando el pH de la orina es muy ácido (por debajo de un pH de 5,5). Los tratamientos que existen actualmente combaten la acidez de la orina para disolver estas sales, esto puede crear que el pH pase de 6 y se creen piedras de fosfato, que son muy difíciles de tratar y pueden provocar la calcificación del riñón. La teobramina tiene un mecanismo de acción que  no consiste en alterar el pH, sino que evita la formación de los cristales, previniendo este riesgo.
Los investigadores han calculado que bastaría con  20 g de chocolate negro al día para impedir la litiasis úrica. Pueden surguir complicaciones como por ejemplo que contienen los glúcidos y oxalatos que son perjudiciales para personas con obesidad y diabetes. Por eso han patentado unas cápsulas de teobromina que se pueden tomar como complemento dietético.

diumenge, 19 d’octubre del 2014

Dieta alcalina, una alimentación balanceada

Manteniendo un pH adecuado, se puede llegar a tener un organismo en equilibrio interno. Esto se puede realizar mediante una  dieta alcalina.  El pH de nuestra sangre es alcalino, su función es  medir la relación ácido-base de un medio. Tiene que estar entre 0 y 14, ya que si está por debajo (acidificación) puede llegar a causar enfermedades.Normalmente el organismo produce un exceso de ácidos. Tomando frutas y verduras( alcalinos) ,  podríamos compensarlo. En cambio, seria conveniente no tomar mucha carne, leche, azúcares, panes, pastas y cereales porque éstos son acidificantes. Es decir el pH estaría por debajo de los niveles normales. Otra cosa que puede provocar un pH ácido es el tabaco, y el alcohol, entre otras muchas cosas.

Deberíamos comer un 70% de alimentos alcalinos y un 30% de alimentos ácidos. Sobre todo no pasarse con estos últimos, ya que vivir en un medio ácido provoca la aparición de agentes patógenos, que dificultan al organismo eliminar sus tóxinas. Pudiendo provocar así, enfermedades como el cáncer, como bien afirma la Nutrióloga Marybel Yáñez.
La hiperacidez puede provocar descalcificación y osteoporosis, enfermedades del corazón, artritis, retención de líquidos, hiperoxidación e insuficiencia inmunitaria.
Para más información pincha aquí.

dimecres, 17 de novembre del 2010

Apósito inteligente

He leído esta mañana en la revista muy interesante un artículo que a mí personalmente me ha parecido curioso.
Algunos científicos del instituto de Investigación Fraunhofer, en Alemania, han creado un apósito que cambia de color amarillo a púrpura cuando se produce una infección.
Esto ocurre porque dicho apósito contiene una sustancia que reacciona cambiando de color dependiendo de la variación del pH e indicando si se trata de un pH básico o ácido.
La piel sana y las heridas una vez cicatrizadas tienen un pH menor de 5. Si aumenta, pasando de ácido a alcalino, quiere decir que existen complicaciones, y si se encuentra entre 6.5 y 8.5, se trata de una infección.
Gracias a esta sustancia integrada en el vendaje podremos saber cuándo una herida está infectada y así realizar las curas en el momento idóneo, favoreciendo así, una buena cicatrización.