dissabte, 6 de febrer de 2010

La mitad de los cánceres se cura


Dicen las estadísticas que uno de cada tres varones y una de cada cuatro mujeres sufrirá cáncer a lo largo de su vida. Cada año, cerca de 3.500 guipuzcoanos son diagnosticados de una enfermedad que, hace no mucho, además de ser tabú, significaba poco menos que una condena a muerte. Afortunadamente, gracias al vertiginoso desarrollo técnico y a un arsenal terapéutico cada vez más sofisticado se ha logrado curar la mitad de los tumores. Es la cara alegre del cáncer, primera causa de mortalidad en hombres y segunda en mujeres en Gipuzkoa. Sin duda, es uno de los principales problemas de salud. Y se le puede plantar cara.

«A pesar de todos los avances, se ha demostrado que lo más importante es intentar disminuir su incidencia mediante hábitos de vida saludables», asegura Andoni Orube, director del Instituto de Onco-Hematología del Hospital Donostia. La voz del enfermo se escucha más que nunca. Pero lo más deseable es que no haya enfermos. Para ello, Orube receta: decir no al tabaco, beber alcohol de forma moderada, hacer ejercicio, declararle la guerra a la obesidad, y modificar la dieta incluyendo más fibra, en forma de verduras y vegetales, y reducir el consumo, y abuso, de proteínas y grasas.

Ahora que el debate sobre el endurecimiento de la Ley Antitabaco echa humo, Josep Piera, jefe del servicio de Oncología Médica, recuerda que la causa-efecto está totalmente demostrada. «Nueve de cada diez cánceres de pulmón aparecen en fumadores». El consumo de tabaco también se relaciona con tumores en cabeza y cuello, esófago, vejiga... Y añade: «Hoy en día, que es tan frecuente mirar el excipiente, el colorante, el conservante de cualquier alimento... Pues si hoy descubriesen el tabaco, no lo dejarían ni comercializar por tóxico».

Una vez que la enfermedad es inevitable, es vital que el diagnóstico sea lo más precoz y eficaz posible, de ahí la importancia de participar en programas de detección temprana. El del cáncer de mama, el tumor que más incidencia tiene en la población femenina, está muy arraigado. Cada día, una mujer es diagnosticada de este tumor en Gipuzkoa.

El del pulmón es el cáncer más frecuente entre los hombres, «aunque se empieza a observar una pequeña disminución -señala Piera-. Aún no hay programas de detección de tumores de pulmón. Se han realizado experiencias, sometiendo a los pacientes a un TAC, pero no compensan. «Un TAC toracoabdominal supone someterse a la radiación de casi 500 placas, y uno de torax, de 300. Si hay sospecha de que puede haber algo sí merece la pena, pero generalizar esta prueba... », señala Orube. «Y el número de falsos positivos es elevado», apostilla Piera.

Una vez diagnosticada la enfermedad, llega la hora de tratarla. La personalización es una de las características de los tratamientos actuales. Ya no se habla de cáncer, sino de cánceres. Cada caso es único. «E intentamos tratarlo entre todos. El cáncer no sólo incumbe a los oncólogos: hacen falta especialistas en diagnóstico, en anatomía patológica, cirujanos... El cáncer requiere un equipo multidisciplinar».

La cirugía, la radioterapia y la quimioterapia son las principales armas para combatir el cáncer. Hacen falta equipos quirúrgicos diestros y motivados, y la indudable ayuda de la tecnología. Desde hace un año, en el Hospital Donostia operan tumores de urología y ginecología con el robot Da Vinci. También cuentan con dos aceleradores, uno de última generación. Onkologiko cuenta con otros dos aceleradores, más otro aparato de tomoterapia. «En Gipuzkoa estamos bien», asegura Orube.

Todos este aparataje posibilita una mayor precisión en la radioterapia. La dosimetría en vivo, por ejemplo, permite comprobar los niveles de precisión de la radiación a la que se somete al paciente. «Es una control de calidad», explica el radioterapeuta Juan Pablo Ciria. Tampoco hay que olvidar la quimioterapia, que aunque sea indiscriminada (afecta a células 'malas' y 'buenas') «sigue siendo un bastión contra la enfermedad», dice Piera. Cada cierto tiempo, se difunden noticias sobre nuevos fármacos y tratamientos. Expectativas que «hay que validar con ensayos clínicos que tengan evidencias científicas.
Mientras tanto, la tasa de supervivencia a cinco años ronda el 50%. Esta es la media general, que desciende notablemente en algunos tumores, como el de pulmón, y se dispara de forma espectacular en otros, como el de cáncer de mama, el 90% de las mujeres se cura.
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