divendres, 18 d’octubre del 2019

Cientificos encuentran un gen que nos permititá dormir poco y rendir mucho

Investigadores de la universidad de California que habían encontrado previamente dos genes del sueño corto, descubren un tercero que parece disminuye los efectos negativos de la falta de sueño.

Como es sabido, hay personas que necesitan dormir una mayor o menor cantidad de horas diarias para sentirse descansados al día siguiente. Y es que, aunque la media necesite unas ocho horas para recuperarse, estos investigadores americanos han descubierto un misterioso gen hallado en una familia que constaba de un padre y un hijo. El mayor de ellos promediaba una media de 5.5 horas de sueño diarias, mientras que el menor de edad promediaba únicamente la cifra de 4.3 horas de sueño, ambos haciéndolo sin sufrir ninguna de las consecuencias que dormir tan pocas horas suele conllevar, como perdida de memoria o fatiga.

Esta sorprendente capacidad la consiguen por la aparición del gen NPSR1, el cual fue descubierto por  Ying-Hui Fu, profesor de Neurología y miembro del Instituto Weill UCSF de Neurociencias. Tras secuenciar los genes de ambos, él y su equipo se centraron en  una mutación de una sola letra en el gen NPSR1, que codifica una proteína de señalización que se encuentra en la superficie de las neuronas y que anteriormente se demostró que estaba involucrada en el sueño y su regularización.
En sí, NPSR1 es una mutación bastante rara, puesto que , al igual que otras relacionadas con el sueño, solo afecta alrededor de una de cada 4 millones de personas.


Para comprobar el funcionamiento de esta mutación, los investigadores decidieron realizar una serie de experimentos con ratones modificados genéticamente con esta rareza. Los ratones con la mutación durmieron menos y estaban más activos físicamente que aquellos que no la tenían, porque, a nivel bioquímico, la versión mutante de NPSR1 se comporta de manera diferente a la versión más común de la proteína. (A la modificada se le añaden modificaciones químicas que hacen que se activen otras proteínas distintas de la misma vía.)

A continuación, hicieron con los ratones una prueba de memoria, que consistía en colocar los ratones en una cámara diseñada especialmente para ellos, donde, después de explorar su nuevo entorno unos minutos, se encendía una leve corriente eléctrica que golpeaba suavemente sus pies.
Cuando los ratones normales se retiran de la cámara y vuelven a ella un día después, recuerdan el shock y se quedan paralizados o deambulan por la cámara más lentamente, pero solo si han dormido lo suficiente.
En cambio, aquellos que no dormían lo suficiente experimentaban faltas de memoria, que como los humanos sufren por falta de sueño.
Sin embargo, aquellos ratones portadores del NPSR1, sí que recordaron las descargas, incluso después de ser privados de sueño.



‘NPSR1 no solo promueve el sueño corto, sino que también previene los problemas de memoria que generalmente resultan de la falta de sueño –explica Fu–. Este es el primer gen que alguien ha descubierto que ejerce un efecto protector contra una de las muchas consecuencias adversas de la privación del sueño’.

Y debido a que la proteína NPSR1 es un receptor de la superficie celular, los investigadores creen que algún día podría ser posible desarrollar medicamentos que activen o interfieran con NPSR1.

‘Este descubrimiento no solo nos proporciona una mejor comprensión de cómo los genes contribuyen a un fenotipo de sueño inusual, sino que también ofrece un objetivo atractivo para futuras terapias que pueden ayudar a tratar los trastornos del sueño o prevenir ciertos déficits cognitivos asociados con la falta de sueño’, añade Ptácek, codirector del proyecto.
‘NPSR1 no solo promueve el sueño corto, sino que también previene los problemas de memoria que generalmente resultan de la falta de sueño –explica Fu–. Este es el primer gen que alguien ha descubierto que ejerce un efecto protector contra una de las muchas consecuencias adversas de la privación del sueño’.

Ya que la proteína NPSR1 es un receptor de la superficie celular, los investigadores creen que algún día podría ser posible desarrollar medicamentos que activen o interfieran con NPSR1, creando así una posible solución para los trastornos del sueño
¿Pero hasta que punto podemos ver estos avances con buenos ojos?¿ Habrá personas que usen este tipo de medicamentos para rendir mejor laboral o académicamente?
Desde luego a primera vista parece la solución para los estudiantes de segundo de bachiller.

En cuanto a la relación con el temario del curso, está relacionado tanto con el tema 4, que trata de las proteínas como con la unidad 14, que trata de la genetica y la evolucion y nos habla de las mutaciones en cuatro puntos del tema.

Publicado: 17/10/2019
Autor/a : S M
Fuente :clica aquí



1 comentari:

Y S C ha dit...

La información de este post la verdad que me ha sorprendido, porque puede resolver uno de los principales problemas del siglo XXI, el cual es que las personas se matan a trabajar, estudiar... y casi siempre la mayoría no duermen lo suficiente como para poder descansar y eso repercute en el organismo, ya sea el rendir poco hasta lo más grave pero lo menos común, que incremente el riesgo de colapso cerebrovascular.
Gracias al gen NPSR1 la humanidad, en mi opinión, podrá, ser más eficiente, trabjar más y mejor, ya que también eso repercutirá en la concentración de lso individuos que lo posean.
Pero como se puede leer el post, se ha experimentado con animales ya que hay unas leyes éticas en la biología que no permiten mutar al ser humano, por lo menos por el momento, pero caundo sea posible, el humano será más poderoso.