Investigadores del Instituto de Tecnología y de la Universidad de California en Los Ángeles, han desarrollado una técnica que elimina los daños que se van reuniendo en las células con la edad. Este método ayudaría a paralizar o restablecer una de las principales causas del envejecimiento.
El equipo de científicos, ha encontrado una forma de eliminar las mutaciones genéticas que se acumulan en la mitocondrias. Sin embargo, el ADN mitocondrial dispone de una escasa capacidad de reparación, por lo tanto, dentro de una misma célula puede haber mutaciones del mismo ADN, una condición llamada heteroplasmia. Las personas nacen ya con un nivel de heteroplasmia, en cambio los niveles de ADN mutante se van incrementando a lo largo de la vida. Cuando llega a un nivel crítico de mutaciones, las células dejan de funcionar y mueren. Esta acumulación de mutaciones del ADN mitocondrial es un factor del envejecimiento y el desarrollo de enfermedades relacionadas con la edad, por ejemplo, el Alzheimer. Los defectos heredados en el ADN mitocondrial también están relacionados con las condiciones anómalas, que incluyen el autismo, que pueden afectar a los niños.
Para reducir el proceso de envejecimiento, se debe reducir la cantidad de ADN mitocondrial. El aumento de las mutaciones del ADN mitocondrial junto a la acumulación del ADN mutante en tejidos como las neuronas y el músculo, hace que se pierda funcionalidad a medida que se envejece.
Para demostrar esta reducción, se centraron en los músculos, ya que este tejido, con la edad, presentan pérdidas de su funcionalidad. Se manipuló genéticamente el ADN de Drosophila de forma que hasta el 75% del ADN mitocondrial de los músculos necesarios para el vuelo, sufriera mutaciones al llegar a la edad adulta. Las mutaciones del ADN mitocondrial, a diferencia de las mutaciones en el ADN del núcleo de las células, no se repara. Sin embargo, las células rompen y eliminan a través de la mitofagia las mitocondrias que no funcionan. Gracias a esto, se controla la calidad celular y se puede eliminar de forma selectiva el ADN mitocondrial mutante.
Los investigadores observaron que al aumentar artificialmente la actividad en los genes que activan la mitofagia, incluidos genes implicados en el desarrollo del Parkinson, la cantidad de ADN mitocondrial con mutaciones se reduce en las células de los músculos responsables del vuelo de las moscas. Esta disminución eliminaría por completo un defecto metabólico en estas células para renovarlas a un estado más joven y fabricante de energía.
El objetivo es encontrar fármacos que hagan una limpieza celular, eliminando el ADN mitocondrial dañado del cerebro, músculos o otros tejidos, manteniendo nuestras capacidades intelectuales. Llegar a un envejecimiento más saludable.
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