dissabte, 19 de maig de 2012

Enzimas contra la obesidad


Según la noticia publicada en el periódico ElMundo el pasado 7 de Mayo de 2012, si el tejido adiposo de nuestro cuerpo fuera marrón en lugar de blanco, no tendríamos problemas de obesidad porque se quemarían las calorías en lugar de almacenarlas. Esta afirmación está basada en un estudio publicado en “Nature Medicine”, que describe una molécula cuyo bloqueo provoca que la grasa blanca empiece a funcionar de forma similar a la marrón, cosa que sería una buena solución contra la obesidad. A este proceso se le ha llamado “browning”. Gracias al catedrático de Bioquímica de la Universidad de Barcelona, Francesc Villarroya hemos podido saber que el humano adulto tiene grasa marrón (que antes se pensaba que sólo existía en la infancia), pero no está claro que la cantidad sea suficiente para generar un impacto en la pérdida de peso, aunque su efecto se incrementaría inducido por el frío. Después del frío, el segundo gran activador de la grasa marrón sería el ácido retinoico, un derivado de la vitamina A, más concretamente una enzima llamada ALDH1A1 de su metabolismo sería el agente clave. Dicha enzima está muy presente en las células de la grasa blanca y de algún modo actúa en la adipogénesis y la plasticidad de los adipocitos. Según sus investigaciones, cuando se bloquea la actividad de ALDH1A1 en los adipocitos blancos, estos empiezan a actuar como si fueran células marrones (pardas).
Este estudio supone un impulso en la importancia de la vitamina A y sus derivados para controlar la grasa parda. La importancia de este estudio se halla en que este tratamiento contra la obesidad actuará sobre señales metabólicas periféricas y que no sean tratamientos dirigidos a controlar el hambre, la saciedad.