dilluns, 29 de novembre de 2010

ENVENENAMIENTO POR MORDEDURA DE SERPIENTES: CROTALUS ATROX

Las primeras serpientes ya campaban a sus anchas por nuestro planeta cuando los mamíferos apenas habían surgido. Las serpientes evolucionaron a partir de un ancestro común, los lagartos.
La radiación de los colúbridos coincide con el advenimiento y diversificación de los roedores, los cuales fueron esenciales en la dieta de estos reptiles. Hoy en día, las serpientes se agrupan en mas de 3000 especies de 400 géneros y 18 familias diferentes, presentes en todo tipo de habitats, escepto en la Antártida.

Las serpientes que son de mayor (boas, anacondas, pitones, etc.) tamaño utilizan su fuerza y tamaño para atrapar y asfixiar a su presa, en cambio las más pequeñas (víboras, cobras, etc.) han desarrollado un arma evolutiva muy refinada: el veneno.

OFIDISMO

Los venenos de las serpientes, poseen un arsenal de proteínas con capacidad de degradar la matriz extracelular y obstruir la cascada de coagulación, el sistema hemostático y la reparación tisular. Los efectos locales se presentan minutos después de la inyección del veneno: incluyen dolor, edemas, equimosis y hemorragia local.



Unas 640 especies de ofidios son venenosas; de éstas; solo una fracción reducida representa un peligro serio para nuestra especie. La mayoría de los accidentes por mordedura de serpiente ocurren en regiones pobres de países tropicales de Centroamérica y Sudamérica, África subsahariana y Ásia.
Según la OMS, ocurren anualmente 5,4 millones de accidentes ofídios. De éstos el 2,7 millones producen envenenamiento y dan lugar a más de 125000 muertes al año.


TRATAMIENTOS: INMUNOLOGÍA A LA PROTEÓMICA

La única terapia eficaz contra un envenenamiento por mordedura de serpiente es la administración parenteral de un antiveneno. Los sueros antiofídicos se obtienen mediante la inmunización de équidos y camélidos con dosis subletales de veneno completo, pero al no ser un negocio rentable algunas empresas farmacéuticas multinacionales han dejado de fabricar antivenenos.


Para paliar el ofidismo, en los laboratorios se han desarrollado protocolos basados en técnicas proteómicas que nos permiten determinar la composición proteínica y la abundancia relativa de las familias de toxinas en un veneno. Este conocimiento resulta esencial a la hora de escoger la mezcla idónea de venenos para lograr un antiveneno polivalente del más amplio espectro posible.


Veneno de CROTALUX atrox

Las serpientes de cascabel poseen en la punta de la cola unos característicos anillos óseos sonoros, lo que les vale su nombre crotalus. Surgió hace unos 20 millones de años, en la Sierra Madre Occidental de la meseta mejicana; su dispersión hacia el norte y el sur ha originado las 34 especies de crótalos que medran en América.
Sus mordeduras se caracterizan por ser tremendamente dolorosas; pueden resultar letales para un ser humano si no se le administra el antídoto adecuado.
El potente veneno que posee ya que con solo 20 miligramos por kilo, causaría la muerte de un ser humano y esto le ha hecho ganarse la reputación de la serpiente más mortifera de Estados Unidos.
Mediante técnicas proteómicas, se determinan las toxinas que componen el veneno de Crotalus atrox. El veneno de esta serpiente afecta a la matriz extracelular (destrucción de las células) y afecta al sistema hemostático, por lo que se debe administrar el antiveneno, antes de 6 horas para resultar mortal y 4 horas para la pérdida del miembro afectado por la mordedura.

1 comentari:

Rafa Mollà ha dit...

On està la notícia? Quina novetat hi ha contra els tipus de verí?