dimarts, 27 de maig de 2008

Un ciudadano, un límite anual de emisiones

En el Reino Unido un comité parlamentario consagrado a las cuestiones de medio ambiente ha conminado al Gobierno a imponer cuotas en las emisiones de carbono de cada ciudadano.

La propuesta contempla un límite anual de emisiones de carbono de los individuos y hogares, una suerte de puntos que los usuarios deberían administrar calculando el gasto en el combustible o los recibos de la luz para no sobrepasarse. Todos aquellos que no agotaran ese crédito -contabilizado en una tarjeta de plástico- podrían vender sus excedentes energéticos a los consumidores más derrochadores. De esta manera se invita a los ciudadanos con menores recursos a comerciar con su ahorro energético como incentivo de hábitos más ecológicos o limpios.
Los 16 diputados que integran el comité apelan a la "valentía" del Gobierno para poner en práctica la medida, a buen seguro impopular entre el público como revelan los sondeos, pero que provocaría un cambio de mentalidad y de "comportamiento" entre los ciudadanos, al exigirles pensárselo dos veces antes de subir la temperatura de la calefacción o de conectar el aire acondicionado.
Y contribuiría a cumplir el objetivo de reducir las emisiones de dióxido de carbono en un 60% para el año 2050.

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