diumenge, 22 de febrer de 2009

La promesa del páncreas artificial


El gran problema que tienen los diabéticos dependientes de insulina es la dificultad de aportar la dosis adecuada de la hormona en el momento justo, tal como hacen las células beta del páncreas sano. Aplazada la apuesta de las células madre como solución, la mejor opción a corto plazo es encajar mediante un pequeño ordenador dos tecnologías ya disponibles: un medidor continuo de glucosa (de los que ya hay varios modelos en el mercado y que permiten medir los niveles de azúcar en sangre de forma constante) y una bomba de infusión de insulina (utilizada por cientos de diabéticos). Este sistema integrado podría ser pronto el primer páncreas artificial.

Ahora la meta es conectar ambas tecnologías mediante una pequeña computadora que traduzca las lecturas del medidor de glucosa en órdenes para la bomba de insulina sobre la cantidad de esta hormona que el organismo necesita en cada momento.

Existen varios modelos de páncreas artificial en fase experimental diseñados para simular la secreción fisilógica de la célula beta pancreática. Los datos publicados aportan pruebas de que el control de la glucosa pude alcanzarse mediante sistemas que llegan a imitar el comportamiento de estas células del páncreas.

La coordinadora del grupo de trabajo sobre nuevas tecnologías de la Sociedad Española de Diabetes, Maria Soledad Ruiz de Adana, está convencida de las posibilidades del páncreas artificial.

Los diabéticos se beneficiarían de una relativa relajación de su compromiso con el manejo de la enfermedad, al transferir a un ordenador la tarea de tomar constantemente decisiones sobre cuánta insulina inyectarse. Un páncreas artificial devolvería al paciente parte de la autonomía robada y debería perfeccionar el control de la concentración de glucosa y, por tanto, sortear las complicaciones asociadas.

La Fundación para la Investigación de Diabetes Juvenil (JDRF) de Estados Unidos está persuadida de la urgencia de disponer de esta teconlogía y, por ello, en 2006 lanzó el Artificial Pancreas Project, que se propone acelerar su desarrollo. "Hay demasiados diabéticos que no lo están haciendo suficientemente bien. El estándar actual de cudiados para personas con diabetes y sus resultados no son aceptables. Necesitamos proporcionar a la persona con diabetes algún tipo de ayuda para tomar decisiones seguras y efectivas, y creemos que esa ayuda vendrá de un páncreas artificial", explicó Larry Soler, vicepresidente de la JDRF.
Un centro de investigación dirigido por Roman Hovorka en la Universidad de Cambridge (Reino Unido), está empezando a dar resultados. Durante los últimos dos años ha probado la capacidad de su páncreas artificial para controlar las concentraciones nocturnas de glucosa en 12 niños con diabetes tipo 1. El sistema ideado por Hovorka y su grupo de investigación logró mantener la concentración de azúcar en sangre de los niños en los rangos considerados normales el 61% del tiempo, frente al 23% de aquellos que siguieron el tratamiento habitual.
Durante la noche, momento en el que el paciente poco puede hacer para regular su concentración de glucosa y en el que el procesador que maneja los algoritmos lo tiene más fácil al no entrar en juego variables como la ingesta de comida o la prácitaca de ejercicio físico, es el momento adecuado para conectar ambas tecnologias o, en palabras de los científicos, "cerrar el asa".

Las innovaciones que se vayan desarrollando, por limitadas que sean, no pueden esperar a la consecución de un dispositivo definitivo. Lo perfecto no debe ser enemigo de lo bueno. Por eso, si hay un sistema que pueda mantener estable la concentración de glucosa de manera automática, aunque sólo sea durante la noche, debe llegar lo antes posible a los pacientes.

Los sitemas integrados de sensor de glucosa e infusor de insulina podrían ser especialmente útiles para los niños más pequeños con diabetes de tipo 1, dadas sus limitaciones para gestionar su propio tratamiento.

Pero antes, tendrán que mejorarse los algoritmos matemáticos para que el pequeño computador sea capaz de interpretar las tendencias en la concentración de glucosa y responder con rapidez y precisión a las necesidades insulínicas. Además, será necesario avanzar en el desarrollo de sensores de glucosa más sensibles y con una mayor duración. Aun así, los expertos dudan de que a corto plazo los primeros sistemas permitan al paciente desentenderse por completo de su enfermedad.


Vídeo sobre el páncreas artificial, a pesar de estar en inglés, se puede captar la idea.

Información extraida de el periódico El País, apartado de biomedicina del suplemento de la Salud.

1 comentari:

Teodora N ha dit...

Un post muy interesante, este páncreas artificial puede ser la solución a los problemas de muchisimos diabéticos de todo el mundo ya que no tendrán que estar siempre pendientes de cuando inyectarse la insulina o que por algun motivo que se les olvide, cosa que sería bastante grave desencadenando una crisis. Además la información está muy completa y se entiende en que consiste y sus usos.

He encontrado una web sobre la diabetes en general(los enlaces que hay en ella también son interesantes):
http://www.endocrinologist.com/Espanol/diabetes.htm