dissabte, 21 de febrer de 2009

La protención aumenta tras el incidente con las 94 tortugas mediterráneas

La Generalitat ha reforzado la vigilancia de los centros de fauna de la Comunidad Valenciana ante el robo de 94 tortugas mediterráneas (Testudo Hermanni) del Mas de les Tortugues el 10 de enero del 2007, centro ubicado en el Parque Natural del Desert de Les Palmes y dedicado a la recuperación de esta especie que se encuentra en peligro de extinción.

Fuentes de la Consellería de Territorio sospechan que el robo pudo haber sido realizado por encargo, ya que en el centro, especializado en tortugas, “viven cerca de 500 ejemplares de diferentes especies y únicamente se han llevado las mediterráneas”.
De “saqueo impresionante”lo calificó la directora del Centro de Recuperación, María Teresa Vicente, el incidente. Según explicó , los trabajadores del centro se dieron cuenta cuando llegaron el lunes por la mañana de que alguien había accedido al centro. “Las vallas que rodean las instalaciones no estaban forzadas, pero por algún sitio suponemos que habrán saltado porque las parcelas fueron movidas y levantadas”, explicó. “Hemos tenido que hacer recuento de todos los ejemplares”. Los técnicos detectaron entonces que faltaban 94 tortugas.La directora del centro denunció que se trata de un “doble crimen”, ya que no solamente se ha cometido un robo de especies protegidas, sino que se ha producido en su periodo de hibernación, en el que es “perjudicial mover a los animales"

El consejero de Territorio y Vivienda, Esteban González Pons, explicó que la Testudo Hermanni es una especie protegida, por lo que los biólogos de la Consejería de Territorio y Vivienda sospechaban que la finalidad del robo fue la venta de estos 94 ejemplares en el mercado negro,ya que el precio de cada tortuga podría alcanzar los 300 euros.
En este sentido, González Pons, recordó que comerciar o traficar con especies amenazadas o en peligro de extinción es un delito recogido por el Código Penal que se castiga con penas de hasta dos años de prisión. Para el titular de Territorio, “aquellos que compran animales protegidos son cómplices del mismo delito”.
La Consejería ya interpuso la correspondiente denuncia ante el servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA).

Por otro lado,González Pons advirtió que las 94 tortugas mediterráneas robadas estaban marcadas y censadas.Así mismo hizo un llamamiento para que la gente no comprará los ejemplares de especies de fauna protegidas “porque lo único que se consigue con esta irresponsabilidad es abocarlas a la extinción”.

Y añadió “Pido a todos los amantes de la naturaleza y, en especial a los niños, que nos ayuden a encontrar las tortugas. Si identifican las marcas en el caparazón les rogamos que llamen al 112”, continuó.
Según el consejero, “las tortugas robadas pertenecían a la Generalitat, por lo que se robo al pueblo valenciano y en lugar de ser tortugas se tratase de un cuadro del San Pío V o del IVAM todo el mundo destacaría la gravedad del robo, y en el caso de los animales no debe haber condescendencia, es aún peor porque se está traficando con seres vivos”.
Este grave incidente reafirma que el ser huma es el factor más influyente en la supervivencia de esta especie,pues que el robo cometido ha perjudicado el plan de recuperación.
Así, Esteban González Pons concluyo diciendo que lo más importante para que el plan sea factible es mediante la educación y divulgación del proyecto, para que la sociedad se conciencie sobre la importancia de salvaguardar las especies de fauna protegidas.




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Fotografía de un noticia que habla sobre el tráfico de esta especie;si queréis verla mejor pulsa aquí.